RESUMEN
Antony Ríos, el ser humano: No te vi físicamente, pero las letras de tus canciones, me dicen: Que tu corazón estaba lleno de eso, que físicamente es la «magia» a la que le debemos la existencia, porque tus letras sin desperdicio, con la más sublime sinfonía, fluyen las más románticas noches, que motivaban una de las más gloriosas razones de nuestra existencia, el amor ?. Me gozo que a través de la canción, con la que diste Gloria, al que la merece, Jesús: Allá en la puerta un niño, se llama Jesús. Con calzones rotos, descalzo y pelú… Forma jocosa y creativa con que plasmaste letras eternas, donde dejaste sellado lo que Él fue para ti:
Jesús hermano,
Jesús amigo,
Jesús extraño,
Jesús vecino,
Jesús el barrio,
Jesús la gente,
Jesús la vida sencillamente…
Jesús!…… Te recordaremos como lo soñaste: Donde dos personas, se besen motivados por tus sublimes canciones, serás recordado eternamente.
Antony, gracias por tanto! Seguimos adelante?
Por Enrique Amiama
