Los marchantes hacia el capitolio quieren las elecciones a todo riesgo

Por Edgar Marcano martes 19 de mayo, 2020

La codicia insiste en desafiar temerariamente a la muerte, las elecciones van, llueve, truene o venteé,  a los caudillos no les importa inmolar a miles de infelices en la justa cívica, en tanto ni siquiera estamos en condiciones de flexibilizar las medidas sanitaristas, quienes se creen los inquilinos inminentes de la cueva de Alí Babá quieren su guarida ya más el capitolio y sus anexidades.

Hoy nuestra contabilidad letal dimana de una data incierta e ignoramos la magnitud real de la peste su registro es mero protocolo mínimo para poder calificar en la búsqueda de divisas prestadas como única forma de garantizar nuestra estabilidad económica, pero nuestros caciques no tienen misericordia y son tan letales como Covid, es menester diseñar el arranque racional de la economía con un flujo prudente, paso a paso, la mayoría hacinada no merece ser abandonada a su suerte, la peste debe ser manejada con rigor científico, dirección y administración racional, jamás con propaganda política, pero los próceres de las epopeyas de la cleptocracia no tienen corazón son tablajeros de la nación, les importa mandar los infelices al matadero, su política contraviene la sanidad, no son ajenos a la polución ambiental deducible de las llamas y las humaredas de los vertederos, los predios y los bosques.

Hacer proselitismo con ardor, goteo, flema, tos, sibilancia, dolor, Covid y dificultades respiratorias, es un crimen de lesa humanidad, es una tortura colectiva en un escenario de desempleo, pobreza extrema, desigualdad y hambre, show protagonizado por actores irreflexivos que nunca exponen la filosofía política de su oferta, sin amor, sin humildad, sin hoja de vida comunitaria, sin caridad, hoy se regocijan contanto los muertos del Covid y celebran su presencia porque según ellos han mejorado su pocisionamiento al demostrar su primor gerencial.

Los marchantes hacia el capitolio quieren las elecciones a todo riesgo en lo que piden que se liberen las restricciones ante un virus en crecimiento exponencial, eso es lo mismo que desauciar a un paciente curable, con razón el depauperado desconfía tanto de la sinarquía, mientras con olímpica arrogancia sus bocinas asesinan nuestros valores, su ambición de poder supera al interés nacional y está por encima de preservar la vida, empero nos sobreviene inmensa calamidad en los órdenes políticos, sociales y económicos expresados en pobreza y desesperanzas, total de hecho nuestro estado de calamidad es permanente, se impone la reflexión a profundidad de nuestras fuerzas vivas para evitar la contaminación política y la mezquindad proselitista sobre la recuperación nacional.

Elecciones ya, grita la cleptocracia irracional sin importales el distanciamiento, la voluntad del paisano, ni la participación de la diáspora, precipitar el retorno a la cotidianidad es un venemo mortal para los descamisados que son mayoría, pero eso poco le importa a nuestros déspotas visires atrapados entre la corrupción y el clientelismo, cada pillo sube destruyendo su predecesor con dura saña y baja sin gloria, sin preseas, perseguido, desacreditado, sin haber cumplido promesas, salen apabullados y abucheados, pero con más cuartos que el diablo, no nos dejan ni cal para desinfectar las paredes, nos dejan sus lastres de corrupción y sus secuelas, insalubridad, hacinamiento, miseria, nuestra angustia es perpetua, expresada en pobreza, desigualdad y exclusión mientras el tinglado político económico de la corrupción se afianza cada vez mas en nuestra atribulada nación, ahora la ideología imperante es hacer dinero a como de lugar.

 

Por Edgar Marcano

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