ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
16 de febrero 2026
logo
OpiniónEdgar MarcanoEdgar Marcano

La calidad de los vientos de cambio está por verse

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

A la garata con puños hoy la sociedad civil, los partidos, el empresariado, las fuerzas vivas, los poderes fácticos, los aliados, se reparten los cargos públicos, pero no hay sombreros para tantas cabezas. Con o sin borrón y cuenta nueva, la isla ha sido drenada y exportada entera desde la llegada de Colón, mientras la población es abandonada a su suerte, ojalá surja una amnistía que permita retorno de capitales con vocación de impulsar el desarrollo.

Roguemos a Dios que lo valores éticos, la transparencia, la confianza, la moratidad y la esperanza entren también al tren burocrático, vengan a controlar a los desacatados y a reestructurar el país. Tan déspotas son nuestros dirirgentes que ni siquiera dispensan comunicación de calidad para el manejo de la peste, tal parece que no les importa la salud ni la vida del pueblo.

Líderes bandidos, derrotados se resisten a exponer sus epitafios, sucumbieron ante su ineptitud para realizar las reformas oportunas, hoy dejan el país postrado, petrificado en el pasado, en el salvajismo y la barbarie muy lejos de la civilización. La calidad de los vientos de cambio está por verse, hoy las bocinas sustituyen a los jinetes de la montonera, en tanto el mimetismo oportunista res generalizado y todos con o sin méritos quieren su ración del boa.

Desesperados, agónicos, los pacientes del Covid gotean como aguacates a las puertas de los laboratorios y hospitales sin el más elemental de los servicios para los pobres, los testes son exclusivos para la élite a un módico precio de doce mil pesos. Nuestros tiránicos caudillos se matan por el botín del poder como si fueran piratas del Caribe, mientras el empresariado jura y perjura haber ganado solito las elecciones, ojalá sepan lidiar con la respuesta popular ante sus pretenciones.

Se van los comesolos, no sabemos si para el paraíso o para el infierno tras haberse apuntalado durante cinco cuatrenios en las bocinas, la creación de falsas realidades, la negación de los valores democráticos y la corrupción impune. Dejan al pueblo depauperado, sin haber mitigado la peste, sin agua, sin luz, sin infrestructuras y sin capacidad de restablecer nuestro mediocre sistema operando en todos los sectores y en todas las dimensiones.

La desescalada ha puesto la reversa a la reapertura al aparato productivo, nuestros paisanos no creen en medidas anti Covid, mientras éste se expande y con ello la reanudación es incierta. Así que ese proyectado decrecimiento dizque del 5.30% aumentará y con ello la recuperación se aleja. Somos mucho y la abuela parió, trayéndonos más contagios y mucho más hambre, hoy urge mitigar esos males y proteger a los descamisados. Ignoramos cuando se restablecerá el nivel de recaudaciones, felizmente se proyecta aumentar la calidad del gasto público .

En tanto se habla de promover la inversión extranjera, las exportaciones, la agropecuaria y el turismo, ojalá que sea verdad tantas bellezas. Optimizar la agropecuarioa no es un juego de niños dado el riesgo y la baja rentabilidad del sector, ahí ya hemos reprobado antes igualito que en sistema sanitario que ni siquiera subsanarlo hemos podido. Las gáficas de nuestras proyecciones económicas nos recuerdan a los altares de Liborio con los santos puestos de cabeza, con razón algunos autores equiparan la economía con la brujería.

Por Edgar Marcano
Desde Montreal-Canadá

Comenta