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4 de abril 2026
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OpiniónCarmen ValdezCarmen Valdez

¿Qué hacer ante una intoxicación?

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RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Isis de Jesús era una niña cuando se tomó un trago de cloro, detergente que había sido vertido por alguien accidentalmente   en el mismo pozuelo en donde minutos antes había tomado agua. Narra que inmediatamente se sintió muy mal y buscó ayuda, la sensación inicial fue sentir que se le quemaba el estómago y posteriormente vomitar sin necesidad de inducirlo.

Afortunadamente su caso fue atendido a tiempo por el personal de salud que la asistió, y hoy siendo adulta, lo recuerda como una mala experiencia que la dejó por varios días en reposo y con malestares gástricos muy fuertes en su momento.

Quien suscribe también pasó un susto hace dos años, cuando mi pequeño de cuatro años consiguió abrir el frasco de sus vitaminas. Había dejado el envase en la mesa, pues tenía la seguridad de que era imposible que pudiera abrirlo debido a que la tapa era resistente, pero no contaba que, para la curiosidad de un infante, atraído por los dibujitos y el buen sabor, no era lo suficientemente fuerte. En unos minutos ya había masticado e ingerido nueve comprimidos.

Afortunadamente en esta situación no hubo necesidad de llamar a emergencias, ni pasar por el sufrimiento físico y emocional que ocasiona una intoxicación por sobredosis, el niño no presentó ningún síntoma. Desde entonces he mantenido presente la popular frase de que: En la confianza está el peligro.

Otro caso es el de Altagracia, – nombre ficticio- quien compartió su experiencia particular sobre la mordedura de una araña mientras jugaba sentada en la terraza de su casa cuando era una menor. Recuerda que fue su madre quien se percato de lo sucedido con aquella araña pequeña, de color azul, y que la primera reacción que tuvo su piel al tener contacto con el veneno fue llenarse de ronchas y sentir bastante dolor. Recibió atención médica oportuna, pues su progenitora tuvo la habilidad de atrapar al animal y llevarlo al centro de salud.

Los tres casos son el reflejo de situaciones que se dan muy a menudo en nuestra cotidianidad, unas no pasan a la fatalidad y otras lamentablemente sí. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2004 aproximadamente 346,000 personas murieron de intoxicación no intencional en todo el mundo. Y según la Guía de diagnóstico y tratamiento de intoxicaciones agudas por plaguicidas, escrito por el Ministerio de Salud Pública (MSP), el 80% de las intoxicaciones por plaguicidas -en ese momento- requerían atención médica.

Teniendo en cuenta todo lo anterior surge la duda sobre ¿Qué hacer ante una intoxicación si la persona está inconsciente? la recomendación de la doctora Steffany Carolina Gómez, Gerente de Emergencia del Centro Médico UCE, es que se busque asistencia médica en el centro de salud más cercano esté o no inconsciente, y nunca intentar inducir el vómito o darle líquidos, debido a que el paciente en  estado de inconsciencia no tiene control de lo que ingiere y puede broncoaspirar.

La especialista recomienda colocar al afectado de lado, en la nombrada  posición lateral de seguridad, para evitar que la persona bronco aspire, si llegara a vomitar, en lo que llega la ayuda médica.

En cuanto a la sobredosis accidental de medicamentos la experta explicó que si no es un personal médico que tras una investigación llegue a la conclusión de que lo correcto sea inducir al vómito lo recomendable es no hacerlo.

También es importante saber qué elemento causó la intoxicación, no olvidar llevar el envase de lo ingerido a la sala de emergencia, y en el caso de que sea provocada por un animal, se recomienda dar una descripción exacta, o de ser posible llevarlo para que sea más rápido dar con el antídoto correspondiente para ayudar al afectado.

Como medida preventiva para evitar accidentes de esta índole en el hogar, la doctora recomendó tener los medicamentos, detergentes, e insecticidas, fuera del alcance de los infantes, y mantenerlos bien cerrados y debidamente identificados, así como también separar las medicinas de los productos químicos.

Por Carmen Valdez 

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