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13 de febrero 2026
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OpiniónRafael Alfredo Marcano GuzmánRafael Alfredo Marcano Guzmán

Liderazgo en crisis

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RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

En los últimos tiempos hemos visto como el liderazgo político en la República Dominicana ha entrado en un estado de recesión. Políticos de oposición que no se oponen a nada; pseudo políticos que cambian su discurso con la facilidad con que una pluma se deja llevar por el viento; y quizás lo peor, políticos en el poder con una idea extremadamente errada sobre el ejercicio del mismo y sobre la finalidad que se busca al tener ese poder.

Abundar sobre los políticos de oposición o sobre esos políticos que cambian de discurso de un día para otro, se los dejare a ustedes para que reflexionen al respecto.

Me tomare unos minutos para abundar sobre los políticos en el poder y como ven el poder desde su conveniente y favorable punto de vista.

Escuchar y ver el accionar de políticos como Lucia Medina o Carlos Amarante Baret, da vergüenza ajena, ya que no se explica cómo políticos de tanta trayectoria cometan tantas pifias en el terreno de juego.

En el caso de Amarante Baret, sus aspiraciones presidenciales le han hecho perder el rumbo llevándolo al extremo de realizar ataques personales y directos a otros compañeros del propio Partido de la Liberación Dominicana (PLD), entre ellos al Presidente del mismo. Solicitarle al Dr. Leonel Fernández que tome una licencia a su condición de Presidente del partido y posteriormente solicitarle que abandone su carrera por la Presidencia de la República, no hace más que demostrar la envidia que siente en contra del líder del partido morado.

Su afán desmedido de poder no le permite analizar y preguntarse el por qué el pueblo lo valora tan mal y no respalda sus aspiraciones, según se puede apreciar en todas las encuestas realizadas hasta la fecha. Una palabra explica como un político que ha ocupado tantas posiciones de importancia y por tanto tiempo no haya podido conectar ni convertirse en una opción de gobierno para un amplio sector de la población dominicana. Esa palabra es ineptitud.

En el caso de Lucia Medina, la suerte al parecer la abandonó, ya que no hay cosa que haga o diga que no se revierta en su contra. Los casos de las famosas mochilas y sus argumentos para justificar la reelección de su hermano, son muestras más que suficiente del retroceso que existe en algunos políticos dominicanos.

Quién le ha dicho a Lucia Medina que el poder es para garantizar puestos de trabajo en el sector público; o para garantizar que algunos empresarios ganen el mil por mil; o para tirar por el suelo la institucionalidad y el respeto a la Constitución de un país solo por la ambición de un hombre.

Esa visión del Estado refleja las verdaderas intenciones de un grupo enquistado en el poder y que es capaz de cualquier cosa por mantener sus posiciones actuales.

A diferencia de ellos un verdadero estadista nunca utilizara como chantaje las posiciones laborales en el sector público, todo lo contrario, pensaría como aumentar esas posiciones, alejando la posibilidad de que la permanencia de quienes ostenten esos puestos se vean afectadas por situaciones políticas o forma de pensar.

Un verdadero estadista se preocuparía tanto por los beneficios obtenidos por los empresarios en su gestión, pero más por conocer las condiciones de vida de los empleados que en esas empresas laboran y de cómo esos beneficios obtenidos por la empresa han elevado su calidad de vida.

Un verdadero estadista sabe que la mejor obra de gobierno se vería empañada si sus acciones no van orientadas a fortalecer la democracia, la institucionalidad y el respeto solemne a lo establecido por nuestra Constitución. Y que si un día debiera elegir entre las obras materiales y el fortalecimiento de la democracia, indudablemente el pueblo agradecería más lo segundo.

A estos políticos les decimos que ustedes, ni el Presidente de turno son imprescindibles para la República Dominicana. Todo lo contrario, la República Dominicana le agradecería en el alma que se den cuenta que la única imprescindible es la patria, la cual debe ser cuidada de más políticos como ustedes, ya que en estos tiempos el creerse imprescindible no es más que una muestra visible de un liderazgo en crisis.

 

Por Rafael Alfredo Marcano Guzmán

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