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¿Firmas para qué? pues convertirán Participación Ciudadana en un partido

Por Humberto Salazar Martes 14 de Febrero, 2017

Nos parece muy extraña la insistencia de un grupo de ciudadanos en recolectar una cantidad de firmas en un libro, donde se incluye el nombre, la cédula y la rubrica de los que creen apoyar que se pida a las Naciones Unidas a un grupo de extranjeros para realizar una investigación penal en nuestro territorio.

Sabemos perfectamente que no importa la cantidad de firmas que colecten, dicen ellos que llegarán a un millón, sin supervisión ni fiscalización podrían sumar la que ellos consideren, esto no servirá para los fines que dicen querer alcanzar.

Es que es imposible en nuestro ordenamiento jurídico, que la República Dominicana acepte a un poder supra nacional, en este caso cualquier organismo de la ONU, para que intervenga en los asuntos internos de un poder que como el de justicia es independiente y separado del resto de los poderes públicos.

Es mas, la misma Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, que es el documento que usan los recogedores de firmas para sostener la pertinencia de su pedido, contradice textualmente la intención de que se habla en el país, pues descarta la intervención en los asuntos internos de los países firmantes.

En su articulo 4 y bajo el título ¨Protección de la Soberanía¨, dice lo siguiente:

1. Los Estados Parte cumplirán sus obligaciones con relación a la presente Convención en consonancia con los principios de igualdad soberana e integridad territorial de los Estados, así como de no intervención en los asuntos internos de otros Estados.

2. Nada de lo dispuesto en la presente Convención facultará a un Estado Parte para ejercer, en el territorio de otro Estado, jurisdicción o funciones que el derecho interno de ese Estado, reserve exclusivamente a sus autoridades.

Es mas, cualquiera que haya investigado medianamente el tema, sabe que este es un instrumento de cooperación internacional para la coordinación de políticas de prevención, investigación y enjuiciamiento de un problema que usualmente involucra actores de diferentes países, y que incluye el decomiso y la incautación de los bienes obtenidos por estas practicas.

Nos imaginamos que algunos políticos dominicanos, a los que hemos visto con tanto gusto firmar algo que no saben para que va a servir, sueñan con llevar al país al caos y al desorden a que nos tienen acostumbrados las pocas veces que este país los ha tenido como gobernantes, pero lamentablemente para ellos sus acciones son tan conocidas que es probable necesiten arroparse con otro traje.

Es imposible que en la República Dominicana, no importa la cantidad de firmas que recojan o falsifiquen, suceda lo que en Guatemala, en que una comisión de las Naciones Unidas se convirtió en un poder supra judicial y ha llevado adelante una serie de acusaciones, propios de un país donde una guerra civil produjo mas de 200 mil muertos y sobre los 50 mil desaparecidos.

Para que la denominada ¨Comisión Internacional contra la Impunidad¨ tuviera jurisdicción en Guatemala, único lugar donde existe algo así, tuvo que mediar una situación de ingobernabilidad con bandas de paramilitares y narcotraficantes dueños de parte de su territorio, pedido expreso del gobierno de ese país a la ONU, la firma de un acuerdo entre esta y el gobierno, una sentencia del Tribunal Constitucional y la aprobación del congreso, imaginemos si algo así es posible en nuestro país.

Entonces si no va a servir para nada la recogida de firmas que vemos tan publicitada en algunos medios de comunicación, tenemos que llegar a la conclusión de que son otros los fines a los que servirán los nombres, firmas y números de cédula que están agregándose a los libritos verdes que están cargando algunos debajo de sus sobacos.

Parece que en algún momento durante lo que queda este periodo entre elecciones, en un país donde la política es algo que no se detiene, es mas que probable de que Participación Ciudadana, o alguna otra sigla de la denominada sociedad civil decida convertirse en un partido político para participar en las elecciones del 2020 y para eso necesitarán esas firmas.

Y decimos Participación Ciudadana, porque para nadie es un secreto que el marido de la que preside esa institución, Rosalía Sosa, es el ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Franklin García Fermín, que podría ser el candidato, como ya lo fue y fracasó, de lo que hoy es el Partido Revolucionario Moderno y antes militante y miembro del Partido Revolucionario Dominicano.

Después no diga que no se lo advertimos, para que alguien aquí pueda ser candidato de un partido político aunque sea minoritario, debe construir su propia agrupación, porque es imposible que uno de los que eternamente presiden los partidos dominicanos dejen su lugar a otro o practiquen la democracia y la participación interna donde la competencia sea la norma no la excepción.

¿Firmas para que? Pues para presentarlas suponemos a la Junta Central Electoral, y decir que toda esa gente esta apoyando a un nuevo partido político, este es el primer y mas difícil paso para que reconozcan una agrupación, y por supuesto, lo que garantiza el acceso a los fondos que privilegian a los que bendecidos que llegan a este nivel de excepción en la República Dominicana.

Ese es el primer paso, esperemos pues, porque para llevarlas a la ONU o para que venga aquí un investigador tipo Sherlock Holmes, como dicen tan alegremente algunos en los medios, les aseguramos que no servirán.