RESUMEN
El siglo XXI ha sido testigo de tres acontecimientos importantes los cuales han determinado el comportamiento económico de los distintos países del mundo. En primer lugar tenemos los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, los cuales trajeron consigo una caída de las bolsas de valores más importantes del mundo, disminución de las ventas en las líneas aéreas y servicios turísticos, crisis en las compañías de seguros, entre otras.
La crisis financiera del año 2008 ocupa el segundo lugar dentro de estos acontecimientos. Esta crisis dejó a su paso por todo el mundo consecuencias como la inestabilidad en los precios, aumento drástico del desempleo, quiebra de varias empresas y migraciones, para solo mencionar algunas de ellas.
En tercer lugar se encuentra la pandemia del coronavirus (COVID-19). Este virus que todavía no alcanza su pico máximo de contagiados y victimas en gran parte del mundo se presenta no solo como un gran desafío en materia de salud, sino como un importante reto en materia económica.
Sin ánimos de ser alarmista, todo luce indicar que posterior a la batalla sanitaria la humanidad tendrá que unirse para recuperar, lo antes posible, una economía mundial que también se está convirtiendo en víctima de esta pandemia.
En un mundo interconectado y donde las economías no escapan a esta relación, la República Dominicana debe estar preparada para enfrentar de la mejor manera posible el impacto que tendrá el coronavirus en la grandes economías del mundo.
La economía dominicana tiene una estrecha relación con el resto del mundo y esto se refleja a través de nuestro turismo, la inversión extranjera directa, las remesas, entre otras. Estos sectores generan divisas las cuales sirven de soporte a nuestras reservas internacionales y a nuestra estabilidad cambiaria. Asimismo, estas actividades económicas proporcionan a nuestro fisco recursos importantes que permiten al Estado hacer frente a sus gastos.
Para nuestro país los sectores turismo y remesas serán de los más afectados. Refiriéndose a este tema, el compañero y profesor Haivanjoe NG Cortiñas expresa que la caída del sector turismo para el cierre del 2020 alcanzaría un monto total de RD$714.0 Millones de pesos y en dólares de US$13.3 millones.
Por el lado de las remesas, la economía dominicana recibió por ese concepto el 23.0% del total de ingresos en divisas en el año 2019; de ponderar la contracción económica en los Estados Unidos, responsable de ser el mayor emisor de remesas, un 76.6%; seguido de España con un 10.2% y luego de Italia con un 1.2%, las remesas recibidas en el país podrían mermar en un monto aun indefinido. Añadir en este aspecto que para mala suerte nuestra los principales países de donde provienen nuestras remesas son en la actualidad los más afectados como consecuencia del coronavirus.
Es innegable que ante una caída en los ingresos de divisas para nuestro país pudiera darse una depreciación del peso y en consecuencia registrar un aumento en el tipo de cambio. Algunos expertos plantean la posibilidad de que al cierre de este año la tasa de cambio se ubique en RD$55.49 pesos.
Las autoridades dominicanas han tomado medidas para mitigar los efectos económicos que tendrá el coronavirus en nuestra economía, no obstante y como bien lo ha expresado el expresidente Leonel Fernández, solo se podrá abordar y salir victorioso ante esta pandemia mediante un esfuerzo coordinado de toda la comunidad internacional.
Mientras esperamos que la comunidad internacional se ponga de acuerdo y tome las medidas de lugar recomendamos a nuestras autoridades tomar medidas económicas expansivas, las cuales estimulen el gasto público. Al mismo tiempo nuestras autoridades pudieran ponderar una reducción de la recaudación fiscal mediante una rebaja en los impuestos.
Por Rafael Alfredo Marcano Guzmán
