Vientos tempestuosos soplan en el PLD

Por César Fragoso martes 16 de mayo, 2017

A tres años de las próximas elecciones los partidos políticos del país comienzan a hacer sus preparativos para la contienda electoral que habrá de jugarse en el 2020.

En el PRM ya hay dos pre candidatos definidos, Hipólito Mejía y Luis Abinader.

Ambos están lanzados al ruedo político y se aprestan a hacer sus amarres para competir a lo interno de su organización y que gane el que tenga más seguidores.

Como en el PRM, tanto Abinander como Mejía, ya han manifestado sus intenciones de llegar a ser el candidato de su partido, esa situación no es un secreto para nadie y, el efecto de que los dos se encuentren en el desarrollo absoluto de sus respectivas campañas, le da un aspecto de interés a su franquicia que la hace estar en las mentes de todos los que estamos en política.

Esto crea una aureola positiva que tiende a fortalecer al PRM y que, al final de la contienda interna, si todo se realiza de manera normal, podría ayudar a las pretensiones de ese partido de llegar al poder.

Las cosas son muy diferentes en el PLD.

Sin que exista una definición de quien o quienes podrían aspirar a ser él o la candidata de los morados en el 2020, en el seno de esa institución se está llevando a cabo una fuerte lucha que ya comienza a salir de sus entrañas y que, de no ser manejada con mucho cuidado y sabiduría política, podría traer consecuencias funestas para el futuro accionar peledeísta.

En días pasados Felix Jimenez (Felucho) dio la nota discordante con unas declaraciones fuera de tono que hicieron perder el ritmo de la maquinaria de color púrpura y fueron muchos los que opinaron a favor y en contra de la misma.

Llegando algunos comentaristas políticos a vaticinar un rompimiento de la cadena de mando del PLD y muchos de sus compañeros de partido a pedir que lo sacaran del Comité Político o le dieran una amonestación pública.

En esta oportunidad el Dr. Franklin Almeida ha escrito un artículo que llama mucho la atención en el que hace referencia directa a lo que, según él, podrían ser las intenciones de los Danilistas en contra del Dr. Leonel Fernández.

Almeida es uno de los hombres más cercanos al Presidente del PLD, por lo que, aunque sus afirmaciones podrían ser a título personal, y haberlas hecho sin consultar al Dr. Leonel Fernández, los más avezados en los temas políticos, aseguran que ningún subalterno hablaría de esa manera sin antes haberle pedido autorización a su Líder.

De todos modos, con o sin autorización, a título personal o como representante de un grupo, lo dicho, dicho está, y es un elemento que se presta para hacer todas las conjeturas que se quieran en relación al posible resquebrajamiento de las relaciones entre leonelistas y danilistas.

Y aquí entra el elemento más importante que podría estar ocasionando las rencillas que nos ocupan y que lo representa la posibilidad de que el Lic. Danilo Medina opte por una segunda reelección, lo que chocaría con el hecho de que también el Dr. Leonel Fernández intente ser el candidato morado del 2020.

Aunque, aparentemente, todavía falta mucho para que se haga la selección definitiva de quien representará en el 2020 la franquicia creada por Juan Bosh, entre los miembros del partido hay una división, no declarada, de los que están a favor o en contra del uno con relación al otro.

Esa separación de grupos, que es muy normal en los equipos dirigenciales de los partidos políticos, en el caso del PLD es mucho más profunda por lo que podría representar para cualquiera de los dos lados, ya que se está jugando a perder o ganar el control de la entidad en particular y del Gobierno en general, si llegaran a salir triunfantes en las próximas elecciones.

Mientras esto sucede en lo más íntimo del peledeísmo, desde afuera, hay muchos apostando a desentendimiento entre las partes en pugna y tanto en los verdes como en los perremeístas, hay muchos que están, desde ya, haciendo promesas hasta de ir de rodillas desde Pedernales hasta Higuey, a fin de que la Virgen de la Altagracia les conceda sus deseos de ver divididos a los morados.

De todos modos, yo estoy seguro de que la sangre no llegará al río y que, al final, las aguas volverán a su nivel, los compañeros zanjarán sus diferencias y se pondrán de acuerdo para seguir llevando nuestro país por los caminos del progreso al que nos han acostumbrado en los últimos 17 años.

La República Dominicana tiene que ser comparada con un antes y un después de los gobiernos del PLD y eso está en las mentes de los miembros de ese partido.

Eliminar las posibilidades de seguir más allá del 2020 por diferencias personales, así como de intereses políticos y económicos, sería el peor error jamás cometido por grupo político alguno en nuestro país y terminaría abruptamente con el legado del Profesor Juan Bosh, lo que yo entiendo no sucederá.

Sin embargo, la realidad del momento es que, todos sabemos que existen grandes problemas y que vientos tempestuosos soplan en PLD.

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