¡Sin límites!

Por Clemen García D jueves 11 de julio, 2019

Y cuando creemos haberlo visto todo llega algo que nos deja con cara de espanto. En fin, que aún nos sorprenden cosas, pero más, aquellas que vienen de personas que fueron a la escuela, con experiencia en la vida, con procesos superados, en etapa de tercera edad.

Y nos indigna.

Leer en la prensa que a unos ancianos les robaron sus dentaduras postizas, duele. Un general que ha sido sometido por abuso contra una menor escribir que nadie lo destruirá, corta la respiración. ¿Alguien le habrá dicho que no solo él está destruido, sino también su familia, su carrera, su prestigio, su vida?

El tratamiento que la opinión pública da a otra posible modificación constitucional solo para que el presidente opte por reelegirse nueva vez, es cuestionable. Mantener un tema que de por sí es tácito es inaudito. Celebrar la posibilidad de que el presidente “consiga” esa modificación, asquea.

Todos tenemos una mínima idea de cómo podría ser, ya lo dijo un honorable, no somos suizos. Y nos adoctrinan como normal, que no pasa nada, que es posible y hasta legal. ¡Dios!

El diablo nunca está en su casa, y de fuera nuestros vecinos más cercanos hacen el trabajo que debería hacerse desde nuestro Ministerio Público. A través del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación de la que es miembro Alicia Ortega, hemos “descubierto” lo que todo un cuerpo de investigación local no pudo: el destape de Odebrecht con Catalina.

Esta bomba inesperada causó un tsunami por el lado oficialista, y no es para menos. Salpica al mismísimo entorno presidencial. De ahí todas las locuras e imprudencias políticas que desde ese litoral se vienen dando. Han ido de mal en peor.

Y entonces, no conforme con lo cargada que está la atmósfera política, un grupo encabezado por el secretario general del partido morado leyó un documento en el que “le recuerdan” al presidente de su partido que debe someterse a lo que digan las mayorías. No se vio bien, no gustó a la población que observa, expectante.

Habrá que recordarle a Reinaldo que las mayorías no son los 600 miembros del CC ni los 34 del CP, ni siquiera el PLD.

Particularmente no esperaba un comportamiento tan errático del PLD de un tiempo a esta parte. Nunca imaginé que el presidente Medina permitiría un agrietamiento tan profundo en las filas del partido siendo él la persona que en su momento se definió como el más cercano a las bases.

Y no es cuestión de que si se puede o no modificar la Constitución. Claro que se puede, pero no se debe, y todos lo saben.

Hay detalles que pesan contra ese despropósito: el prurito de la decencia, la prudencia, el acuerdo del 2015, el cumplimiento de la palabra empeñada, el juramento ante Dios y ante el país, la democracia, el fortalecimiento institucional y el respeto a la misma Constitución.

Pensemos en esos detalles y actuemos en consonancia. Porque en estos momentos tenemos la sensación de que estamos sin límites, todo se desborda.

 

Por: Clemencia García Damirón

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