Sanciones no detendrán a Putin en sus propósitos hegemónicos

Por José Flández

De la misma manera que un simple embargo no detuvo a los Castro en su camino indetenible hacia la implantación y fortalecimiento de su régimen totalitario de carácter indefinido que ya cumple 63 años en Cuba; así como tampoco sirvieron las sanciones aplicadas al castro chavismo que oprime a los venezolanos; del mismo modo mucho menos servirán para nada las sanciones que anuncian Estados Unidos y la Unión Europea que impondría a Rusia si esta invade a su vecina Ucrania.

Y es que si las sanciones no funcionan para países del tercer mundo, mucho menos van a funcionar para una superpotencia como Rusia encabezada por un duro y maquiavélico espía como Putin con intenciones de recuperar terreno perdido en la geopolítica luego de la desaparición de la URSS y la liberación de sus antiguas anexadas repúblicas, con las que conformaban el extinto imperio comunista, algunas de las cuales se adhirieron a la OTAN, que es a lo que más le teme el dictador ruso.

Es por eso que en las conversaciones sostenidas con el Secretario de Estado Norteamericano, Antony Blinken, los rusos aumentaron las exigencias, exigiendo ahora que la OTAN retire todo su personal y armamentos de sus fronteras incluyendo a Bulgaria y a Rumania en el pliego de sus demandas.

Sin embargo la OTAN rechazó el viernes la exigencia de Putin de retirar los miembros de su fuerza militar, afirmando que dicha Alianza Atlántica no renunciará a su capacidad de proteger y defender a sus integrantes, incluyendo la presencia de tropas en la parte oriental de la Organización del Atlántico Norte. «Las demandas rusas crearían miembros de la OTAN de primera y segunda clase y no podemos aceptarlo»

En ese sentido rechazó crear «esferas de influencia en Europa». «Siempre responderemos al deterioro de la seguridad, también a través de fortalecer la defensa colectiva. La OTAN se mantiene vigilante y continuará evaluando la necesidad de reforzar el flanco oriental de la Alianza».

Las pretensiones de Rusia de querer anexarse naciones o imponerles condiciones a países soberanos porque comparten sus fronteras es un gran peligro para la seguridad de Europa y todo el planeta; lo que la OTAN y Occidente no deberían permitir, pues sería rendirse a los propósitos hegemónicos del delirante dictador ruso.

Es un gran dilema lo que plantea la amenaza latente de invasión a Ucrania: si no se impide tal acción enfrentando resueltamente al imperio amenazante dejándolo penetrar impunemente, sería darle rienda suelta a Putin para seguir invadiendo y anexándose las otras ex repúblicas soviéticas y otros antiguos miembros del bloque de países comunistas de Europa oriental que se liberaron del comunismo a la caída de la URSS, y también quiera conquistar toda Europa alegando los mismos motivos. 

Por José Flández

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