Reflexiones

Por Juan José Sánchez Núñez Lunes 3 de Abril, 2017

En estos días, que se habla tanto de lideres y liderazgo, como opción para asumir una responsabilidad, ante un grupo o un país, deberíamos reflexionar bien como

y a quien, le damos esa opción, de que nos dirija en la actividad que sea, tanto política como social.

La experiencia hasta nuestros días, nos ha demostrado, los muchos errores que hemos cometido, al tomar una decisión tan importante como esa, porque la imagen que se vende o que se proyecta por poses, marketing ,propaganda etc. ., no siempre es la misma que la realidad.

Muchas veces caemos en esas trampas, que nos colocan en el camino para convencernos, y nos sentamos en las sillas que nos invitan a creer, como dice Santo Tomas ver para creer, de ahí que muchas veces que nos llenan, de ideas, propuestas proyectos, y al final de la jornada todo se convierte en nada, y todo aquello que se propuso y prometió quedo en el olvido, pues el objetivo final del que propone no era otro que solo lograr sus objetivos, y valiéndose de todas esas argucias, nos engaña y nos utiliza para sus fines, luego vienen las excusas, las indiferencias, y los demás que todos conocemos .

Esto que es tan obvio y conocidos por todos, parece que lo tenemos sabidos, se nos olvida, y caemos de nuevo como niños imberbes en las redes del engaño.

El divorcio entre la teoría y la practicas de aquellos que se nos venden como bueno y validos para desarrollar un liderazgo en cualquier actividad suele ser evidente una vez ellos (los proponentes) obtienen lo conseguido, ahí empiezan a evidenciarse las realidades de lo objetivos reales que los impulsaban.

Luego nos damos cuenta del engaño pero ya es tarde, púes con nuestro apoyo o nuestra anuencia, hemos colocado a la persona no idónea para el ejecercio de una actividad, e incluso en nuestra propias vidas, a veces dejamos entrar personas, que nos venden una imagen que realmente no tienen, y a través de los días nos damos cuenta que nos hemos equivocados, por eso debemos de valorar bien a quien o quienes le damos nuestro apoyo o dejamos que formen parte de ti.

Por lo tanto con firmeza, y sin miedo de equivocarnos valoremos todo lo que se nos

Propone, pero analizemolos de manera profunda, para luego nos tener que lamentarnos

Hay que se cauto lo primero si de verdad queremos ser felices.