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Elogios a la lectura

Por Annettev Restituyo Jueves 5 de Enero, 2017

Variadas son las costumbresque a lo largo de la vida adoptan los seres humanos persiguiendo desarrollar supotencial. Muchas son las actividades que buscan satisfacer la necesidad deavance en todas sus áreas al hombre y la mujer, niños y jóvenes; como elejercicio físico, el ambiente laboral, el entorno social, la practicaacadémica. Sin embargo, hay un hábito formador por excelencia. Su objetivo escultivar y alimentar el intelecto: La lectura.

Quien pretenda cultivar supensamiento debe practicar el hábito de la lectura. Es como ejercitar la mente,porque a través de ella se forma, se capacita o se instruye nuestra forma depensar, y sutilmente nuestra manera de ver la vida. Quien la disfruta, goza deprivilegios intangibles propios de ese hábito.

Aparte del primer beneficioobvio de adquirir conocimiento, su práctica es un arma contra la ignorancia,sin importar de lo que se lea, ya sea que se haga por pasión o por deber.

No se puede llamarcoincidencia al hecho de que detrás del telón forjador de conocidos personajesde la historia se encuentre la lectura. La hicieron suya porque encontraron laguía, el conocimiento, la creatividad necesaria para poder desempeñar un papelde líderes e influyentes.

También se podría mencionarpersonajes cercanos a nosotros que tenían este hábito, que nos puedan servir deejemplo: nuestro padre de la patria Juan Pablo Duarte, que según escritos de suhermana Rosa Duarte, este se desvelaba devorando libros que le iluminaran paraser un ciudadano útil a la patria que luego lograría independizar. Nos lopodemos imaginar en horas de la madrugada, en un escritorio y a escasa luz.

El profesor Juan Bosch,quien se formó de manera autodidacta, es uno de los escritores dominicanos queaún en nuestros días lo usamos como referencia, por sus aportes a la literaturadominicana y a la historia. Pedro Henríquez Ureña, que a edad temprana él y sushermanos comenzaron a cultivar la mente con los clásicos de la literatura, y¡Vaya! Cómo esto lo condujo a ser uno de los personajes más influyentes en laliteratura hispanoamericana; u otras personas a nuestro alrededor, quedesprenden mucha cultura en cada conversación ordinaria.

Es que la lectura seconvierte en un estilo de vida una vez se crea la costumbre y mientras mástemprano se inicia mucho mejor. Si ésta se aprende y se comparte en familia esun valor agregado a la formación del niño y del joven.

Sería muy necesario tambiénasignarle prioridad en la escuela; Como dice la profesora Camila Henríquez enel libro Invitación a la Lectura: ‘’La literatura no existe como asignaturaespecial en la enseñanza primaria, pero constituye el espíritu de la enseñanzade la lectura. Todo el que haya cursado la enseñanza primaria y la secundariadebería poseer buena orientación literaria ‘’.

Una vez se encuentra elgénero perfecto para cada quien, ese libro que cautiva al lector, todo lo demáses continuar alimentando y devorando libros, que los hay en cantidad. Perotampoco cualquier libro, prefiérase aquella lectura que de verdad llene acabalidad nuestra mente y nos deje el deseo de seguir leyendo más.

Aunque leer es un acto muyindividual, también se comparte, por eso existen (aunque es posible que nuestrotiempo no sea muy común) grupos de lecturas para vivir juntos, la experiencia de un buen libro. Así como enotras épocas, grupos de jóvenes más aventajados creaban bibliotecas para daroportunidad y acceso a los que menos podían, porque entendieron que en aquellugar hay una revolución de mentes.