De ciudadano a ciudadano

Por Annettev Restituyo lunes 23 de octubre, 2017

Es casi imposible para los seres humanos vivir aislados, pues a pesar de lo difícil que sea la convivencia, ya sea por cultura, educación, ideologías distintas, nivel económico, es necesario compartir un mismo espacio físico, social y económico, en el cual tenemos la obligación de enfrentar situaciones y todos de forma directa o indirecta nos vemos afectados o beneficiados de la acciones que realizamos.

Muchas veces tenemos la creencia de que solo debemos ocuparnos de nuestros asuntos y no nos fijamos en lo que sucede a nuestro alrededor, “porque no nos afecta”. Dejamos entonces la responsabilidad a otros, y nos adaptamos a lo que venga, le restamos importancia, no siendo conscientes de que la práctica de la indiferencia no nos exime de las consecuencias ni anula ni desaparece las situaciones.

Sé que estos días son abrumadores y pesado leer los periódicos o ver las noticias o cualquier medio que transmita un contenido de información que de alguna forma puede servirnos. Estamos cargados de muchas noticias negativas, pero también es cierto que en ellos podemos informarnos de lo que acontece en muchos aspectos de la vida.  Aprender a coger y dejar; tomar lo útil, lo que sirva y desechar lo que  no.

Deberíamos hacerlo así, dedicar un tiempo del día para ponernos al tanto de lo que sucede en el mundo, como cuando vemos el pronóstico del tiempo antes de salir de casa, así sabremos si llevamos paraguas o no; revisar las avenidas y las calles que debo tomar para evitar en la medida de lo posible los tapones, o salir a tiempo.

La indiferencia nos lleva a hacernos ajenos a las realidades que vivimos. Dos ejemplos sencillos:

1) abrimos el periódico y vemos que en la política se está hablando bastante de la ley de partidos, unos quieren padrón abierto otro padrón cerrado. En nuestro ambiente común,  padres de familias, jóvenes que se despiertan para ir a la universidad, cajeras, amas de casa, cajeros, el que emprende, etc., ¿cuantos entienden esto? ¿Cuantos nos hemos detenido a investigar de qué manera como pueblo, cualquiera de estas dos formas de elecciones nos afecta o nos beneficia? ¿Cuáles serían sus efectos de aquí a 6, 10, 15 años? con el simple hecho de empaparse de cómo funciona y comparar, ya con eso esfuerzo se hace mella.

2) el cambio climático, es ya una realidad que estamos palpando de sobra, la madre naturaleza a nivel mundial nos está mostrando su reclamo y exigiendo su lugar.  Muchas veces pensamos que no podemos hacer nada para por lo menos reducir su azote más que dejar que la naturaleza cumpla con su curso y que pase lo tenga pesar. Sin embargo no es así, si ponemos un poco de interés y curiosidad podremos ayudar a que generaciones futuras puedan vivir en un mejor medio ambiente, al menos podemos dejarle algo o al menos intentaron.

Los recientes huracanes, que apenas, rozaron la isla hicieron esto más evidente y serio, me hicieron cuestionar, si yo desde mi postura, situación, lugar, colocación, ubicación podría hacer una pequeña ayuda, o si era simplemente esperar cómodamente a ver qué pasa.

He expuesto dos ejemplos muy desiguales, de los tantos que hay, de situaciones que a diario los ciudadanos le restamos importancia como si el darlo por sentado e ignorarlos  nos librará de las consecuencias de las mismas.

Ambas nos afectan, y con ambas podemos, desde nuestro anonimato, en nuestros hogares, hacer un cambio de consciencia. Ver con detalles de qué forma yo puedo ser un ciudadano atento e informado, dar signos de que entiendo los temas sociales que a todos nos compete e indagar. Saber es poder.

En el caso del clima, saber que el uso más consiente de los aparatos eléctricos, el preferir caminar cuando sea posible, hasta el simple hecho de medir el aire de la gomas del vehículo ahorra combustible es ya una ayuda al planeta.

Porque vemos que aunque no nos importe de igual manera nos afecta, no tenemos forma de escapar. Nuestros pueblos se inundan, los ríos se desbordan, cuando debe hacer frío hace calor y viceversa, o nos quejamos de los gobernantes y legisladores, pero ni siquiera queremos entender de qué trata cada cosa. Considero que es mejor entonces tratar de reducir su impacto y dar el ejemplo con nuestra práctica responsable de ciudadanos del país y del mundo.

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar