Corredores del transporte, un paso importante para la mejoría del tránsito

Por Jose Espinosa Feliz

Debido a la importancia que reviste la mejoría del tránsito, sería necesario que el liderazgo político y social se aboque a realizar un acuerdo para conformar un Plan Estratégico a mediano y largo plazo.

Este plan, independientemente del partido que esté en el poder, debe darle seguimiento, con el objetivo de que se vaya realizando según una programación establecida. Este método es necesario en un país donde cada cual tiene su propio librito, y le es difícil seguir los planes de gobiernos anteriores, aunque fuesen para beneficio de la población.

El miércoles 27 de enero, el presidente de la República Luis Abinader inauguró el corredor de la Núñez de Cáceres. Un proyecto realizado por los acuerdos de la Alianzas Público-Privadas (APP). En un artículo reciente, expresaba cuales eran las variables más importantes que deberían atacarse para mejorar el transporte en la República Dominicana y con ello amortiguar el insoportable tránsito.

Este tipo de solución tiene gran impacto, porque agrupa muchos pasajeros en una sola unidad de vehículo. Y elimina una parte importante de carros de “concho”, muchos de ellos destartalados. Un autobús de 90 pasajeros lleva lo que necesitarán 20 carros. Ese tipo de solución es la que se requiere implementar para lograr la mejoría en el tránsito. Además, de conectarse con las líneas del Metro.

Si los autobuses son seguros, además: cómodos, accesibles y asequibles, y, que su regularidad en el tiempo se mantenga, entonces, las personas que viven en esos alrededores podrían optar por tomar ese transporte, en vez del suyo. Esta acción, agregada a los carros eliminados, disminuye el flujo vehicular, que, también, se traduce en una disminución del Parque Vehicular.

Debe ser un plan piloto, que, si se esparce por todo el Gran Santo Domingo, los resultados se verán, conjuntamente con las demás alternativas enumeradas en mi anterior artículo “Solución del Tránsito, un monstruo de múltiples cabezas”.

Sobre la Modalidad y los acuerdos, lo importante es, que la población y el Estado salgan ganando. Que los mismos se enmarquen dentro de la legalidad y los procedimientos establecidos en la ley 47-20 de la APP y el cumplimiento de la ley 340-06. Que los márgenes de beneficios y los riesgos asumidos sean compartidos según la proporción. Que se tomen en cuenta los choferes de los carros de las rutas eliminadas. Que el gobierno tenga decisión sobre los aprestos a futuros aumentos de precios del pasaje.

Sobre el desplazamiento de la OMSA del mencionado corredor, no es ningún problema, si se van a mantener los beneficios de los usuarios, porque la misma está subsidiada por el gobierno.

El empresario del transporte Juan Hubiere, disgustado por dichos acuerdos, amenazó, que sus choferes tomarían el fusil si se continúan enla conformación de nuevos corredores. Desconozco las verdaderas intenciones de Hubieres, si es en defensa de sus propios intereses o en “defensa de los intereses del pueblo dominicano”. Sería bueno que desvele los intríngulis de sus intenciones.

Planes e intentos de masificación del transporte.

Hasta el momento se han realizados intentos de masificación del transporte y la sustitución de minibuses y carros de “concho”, muchos de ellos fallidos: El Observatorio de Políticas Sociales y Desarrollo, en una publicación en el 2017 del boletín No.7, estableció que “A partir de 1966, las primeras políticas de transporte urbano las introdujo el Pdte. Joaquín Balaguer, con la formación de la Corporación de Transporte Municipal (CTM) en 1975”.

“En 1979, el Gobierno de Antonio Guzmán creó la Oficina Nacional de Transporte Terrestre (ONATRATE), con la adquisición de 500 autobuses, pero este proyecto entró en declive en pocos años. Para 1987, el gobierno de entonces sustituyó la ONATRATE con una nueva institución a cargo del transporte, la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT). Una vez más, en el último período del presidente Balaguer, se introdujeron unos autobuses a los que se les llamó «Banderitas»”.

En el primer Gobierno de Leonel Fernández, 1996-2000, creó la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET). Mientras que, en el Gobierno de Hipólito Mejía, 2000-2004 creó con el apoyo y financiamiento del gobierno, el Plan Renove, pero que fracasó en el intento.

En el segundo mandato de Leonel Fernández, se crea la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET). Bajo esta institución se inaugura en enero del 2009 la primera línea del Metro de Santo Domingo y en abril del 2013 entra en operación la segunda.  En el 2018, en el Gobierno de Danilo Medina se extendió la segunda línea del Metro, desde el puente Sánchez hasta la Carretera Mella.

La OMSA y el Metro De Santo Domingo han jugado un papel preponderante, logrando mitigar un problema social, económico y de salud, como es la problemática del tránsito en República Dominicana. Al igual que AMET (DIGESETT), el cuerpo coercitivo que controla el tránsito haciendo cumplir la ley, que con sus bemoles, sus agentes se mantienen a distancia de uno de los males preponderantes de esta sociedad, como es el “macuteo” y el contubernio.

Por José Espinosa Féliz

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