En un país con tantas carencias el regreso del año escolar en plena pandemia trae consigo un sin número de dudas, inquietudes y preguntas, ¿qué deben hacer los padres en los hogares dominicanos, al no tener claro como sus hijos seguirán estudiando en medio de esta condición?.
A pesar de la pandemia del COVID-19 que ha causado la muerte de un centenar de personas en el mundo, en el área de la educación aún no están del todo clara de un protocolo de como los pequeños seguirán recibiendo la enseñanza.
Realmente hay padres preocupados por no saber cómo sus hijos, sin los equipos tecnológicos, (celulares, tabletas, laptop e internet), y en el peor de los casos no poseen radio tampoco un modesto televisor podrán adquirir el pan de la enseñanza.
Recientemente Roberto Fulcar, designado Ministro de Educación, reveló algunas de las acciones que estará tomando para llevar a cabo el comienzo del año escolar sin traumas, haciendo uso de la radio y la televisión como medio para educar a distancia.
El regreso a clase a nivel mundial, ha causado gran revuelo entre los tutores, algunos de los cuales acuden a las redes sociales con sus reclamos y exigencias para que se tomen las mejores medidas que garanticen a los pequeños seguir recibiendo la educación y no exponerse al exterior.
Para nadie es un secreto que a diferencia de otros países, la República Dominicana no cuenta con los medios necesarios para bríndale la protección a los pequeños como ocurre en otros países, como China donde se han preparado las indumentarias, conjuntamente con el protocolo de rigor.
Ahora bien, la pregunta a las autoridades de educación es la siguiente; ¿el Ministerio de Educación está tomando como referencia los protocolos de China?, ¿Se utilizará el 4 % para garantizar el cuidado de nuestros pequeños?, mientras recibimos la respuesta, muchas familias que viven en la pobreza extrema quedan con la inquietud de saber cómo se les tomara en cuenta donde no tienen los mecanismos anunciado para dar apertura al próximo año escolar.
Pero cabe preguntarse realmente ¿Cuántos niños no podrán entrar al sistema educativo?, cuando sabemos de las deficiencias y debilidades que caracterizan nuestro programa docente.
POR: ANYELINE LÓPEZ
