RESUMEN
Ante los abusivos apagones que azotan al país de manera sorpresiva, y en ocasiones programados, por X o Y razón, donde las quejas en diferentes sectores de la capital y algunas provincias aumentan, nos piden «TENER PACIENCIA».
Nos piden tener paciencia, cuando anualmente tenemos que escuchar las mismas explicaciones y justificaciones ante la falta de un buen servicio eléctrico, que nos golpea de manera sorpresiva, porque resulta que no siempre son programados.
Me pregunto, y sé que muchos al igual que yo se hacen la misma interrogante, ¿Por qué no avisan cuando nos dejarán sin electricidad durante horas por las noches, incluyendo en ocasiones también las madrugadas?
Nos piden tener paciencia, mientras se nos dañan los alimentos y otros productos que requieren de refrigeración y que con gran esfuerzo logramos adquirir.
Nos piden tener paciencia mientras el sudor recorre de pies a cabeza, sin poder en ocasiones dormir.
Nos piden tener paciencia mientras los mosquitos, que además de molestosos también transmiten enfermedades, se aprovechan de nosotros durante la oscuridad.
Nos piden tener paciencia mientras en la oscuridad escuchamos nuestros hijos gritar «mamá no puedo dormir, el calor no me deja».
Señores funcionarios y autoridades competentes, pónganse en los zapatos de los que no contamos con un inversor, de los que, aunque no «peguemos un ojo» durante la noche, al día siguiente debemos salir a las calles como zombies a nuestras rutinas diarias sin poder «reponer» energías, porque en la noche anterior no se pudo dormir, generando además un problema de salud por no poder conciliar el sueño durante las horas que se establece científicamente.
Seamos empáticos, los pobres que cada mes pagamos de manera religiosa por un servicio que no funciona, también necesitamos dolientes, y que nos brinden la calidad por la que se supone pagamos.
De tanta paciencia que hemos tenido, ya se nos ha agotado. ¿Señor Marranzini, nos podría decir dónde y cómo se consigue?
