RESUMEN
En mis tiempos de niño, viviendo con mi querida abuela “Doña Cocola” en el ingenio Consuelo, San pedro de Macorís, por allá en esos tiempos de infancia memorable, la vieja preparaba una toma muy peculiar que era el terror de todos sus nietos, vecinos y allegados, pero muy bueno y eficaz para eliminar toda clase bichos o parásitos del cuerpo. Recuerdo que era uno de los remedios más temidos de mi niñez, una taza llena de té de hoja de sen con leche de coco, un eficaz purgante que, en nuestra opinión, se había inventado para torturar a nuestros pobres intestinos jóvenes para dejarlos en un estado prístino de la limpieza. “Tu cuerpo es como tu casa”, decía mi vieja.
En los últimos días, han surgido una serie de acontecimientos en el seno del Partido de la Liberación Dominicana-PLD, los cuales como joven militante nos llena de mucha preocupación, y es que no salimos del asombro al ver jóvenes sin tener trayectoria de trabajo constante, que desean ocupar puestos en órganos del partido y en el gobierno, solamente porque soy amigo de fulano de tal, o tengo un programa en algún medio de comunicación, creyéndose así, que son dirigentes políticos, pero en el fondo no tienen seguidores, no tienen liderazgo, muchos menos un trabajo de masas.
Esos mismos sin trayectoria partidaria, son los que piden a viva voz la renovación del partido, y decimos que lo vemos con asombro, no porque estemos en contra de la renovación tan necesaria que requiere nuestro partido, sino más bien, por la forma como se pretenden hacer, y también por ciertas actuaciones de estos mismos actores que quieren lograr todo muy fácil, como que las cosas caen del cielo. Pero en la vida nada es fácil, si no pregúntele a cada miembro de comité político, como eran aquellos tiempos cuando en el PLD no había más que solo trabajo, vergüenza e ideas.
Un consejo sano para mis compañeros de generación, que creo que tienen un enfoque errado de lo que debería ser la renovación del Partido y de la política, sería que practiquen en su accionar primero lo que dice el lema del partido y es, “Servir al partido, para servir al pueblo” y no servirse usted primero y luego servir al pueblo. Sugiero a enfocarnos en luchar porque todos los organismos del partido funcionen adecuadamente y apoyemos a aquellos que a pesar de las dificultades y diversas ideologías u/o opiniones luchan día a día por mantener vigente la organización.
En definitiva, yo me pregunto? ¿En esa juventud es que mucho quieren que descanse el legado del profesor Juan Bosch?…. Vuelvo y pregunto ¿En esa juventud, que solo ve la oportunidades de estar en el estado para lucrarse, se puede confiar ese instrumento de la democracia y del país llamado PLD?
y por ultimo no sería mejor o saldría y más barato darle una taza del té de Doña cocola al partido? que poner en riesgo el futuro de nuestra organización, que es poner en riesgo el futuro del país. Digo yo!!
