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5 de abril 2026
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OpiniónEvelin PegueroEvelin Peguero

Salomé Ureña escribió futuro

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RESUMEN

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Este domingo fui a ver de “Aquí a la sombra Salomé”: obra que conectó la poesía con las emociones, el cuerpo y la música, puesta en escena de Teatro Rodante, producida por Indiana Brito y las magistrales actuaciones de mi admirada maestra Madeline Abreu, Paloma Palacios, Robelitza Pérez y Stuart Ortiz, sin mencionar a la música en vivo de José Andrés Molina.

Hasta este domingo no había palpado la magnitud del legado que nos dejó Salomé, no escribió versos, escribió futuro; Salomé educó a una patria.
Esta obra no repitió fechas ni verla como un busto en una plaza. Fue hablar de una mujer que, en el siglo XIX lo entendió todo, entendió que la educación era el único camino real hacia la libertad.

En una época donde a la mujer se le reservaba el silencio, ella tomó la palabra, y no cualquier palabra: la escrita, pública y la que forma.

Salomé fue madre, poeta, sí, pero no como un adorno literario, sino como acto político. Ver esta obra pude integrar y entender que en sus versos vibraba la patria, el dolor de una nación en construcción, la esperanza de una República Dominicana que apenas aprendía a nombrarse libre. Su pluma no era romántica en el sentido superficial; era profundamente patriótica y moral.

Más revolucionario aún fue su rol como educadora. En aquellos años (1881) fundó el Instituto de Señoritas, primer centro de educación secundaria para mujeres en el país. ¡Santo! Y no como gesto simbólico, sino como revolución y rompimiento estructural.

Formar mujeres en pensamiento crítico, creencia, literatura y civismo era desafiar el orden social establecido y Salomé lo entendió todo.

Fue madre y más allá de la biología, madre formadora de cuatro hijos; de Pedro Henríquez Ureña, uno de los grandes intelectuales de América Latina. Lo más admirable es que su maternidad no limitó su vocación pública, sino que reafirmó su compromiso con la educación a otras mujeres.

En esta obra vi a la Salomé Ureña que representó una forma de feminidad activa, sin gritar consignas en las calles: construyó pensamiento que sigue transformando generaciones.

Actualmente, podemos hablar del papel de la mujer en la sociedad, solemos mirar hacia fuera, pero Salomé trazó el mapa de la mujer que sueña, piensa, escribe, enseña y mujer que incide.

Salomé Ureña no buscó protagonismo ni aplausos, sino formación y conciencia, recordándonos que la verdadera revolución no hace ruido, se sienta desde el rol que cada uno desempeña. Gracias a una de mis pasiones (la actuación) por mostrarme a una Salomé que escribió futuro.

Por Evelin Peguero
@evelinpolin

La autora estudió una licenciatura en Comunicación Social, mención periodismo, estudiante de Sociología y humanista.

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