Roberto Cavada; esto no es Florida

Por Román Polanco viernes 31 de marzo, 2017

Este personaje tiene en su haber, un cumulo de desvergüenzas que son naturales en la vida de algunos seres humanos, muy pocos. Me resisto a creer que este muchacho salió corriendo con la esperanza de llegar lo más pronto a Florida. Fidel Castro en sus momentos de gloria llamo a esos trotamundos: GUSANOS. Pero, lo increíble es que encontró un espacio en la Republica Dominicana y se quedó, lo acogimos como uno de los nuestros hasta que empezó a mostrar su lado oscuro $$.

Ya empeño su lengua y todas las articulaciones que utiliza el lenguaje, para demostrar que necesita estar en Florida y no aquí. En República Dominicana solo tenemos un padre Rogelio, y no hace falta más, con el basta; rinde lo suficiente para orientar al pueblo y sacarlo de la ignorancia.

Recibir aquellos que se sienten incomodos en sus países de origen nos agrada, pero por favor debemos conservar la distancia, los dominicanos al igual que los cubanos tenemos nuestra propia cultura, mala o buena, servible e inservible, pero pocos son los llamados a querer imponer criterios sobre las bases de nuestros hombres que consideramos santuarios para nuestra supervivencia; me refiero al padre Rogelio defensor a tiempo completo de mi país.

Nadie se había atrevido tanto, Cávala como extranjero, primero arremetió contra la Marcha Verde y sus organizadores. No quiero obligarme a mí mismo y me asiste el derecho de invocar la sutiliza de los infiernos para que protejan mejor a Roberto Cávala; ese celo defensor a una probada empresa que tenemos contra la ecología y los dominicanos, lo usa Roberto Cavada como su maletín personal.

Cávala, creo que es un apellido supuesto, debe tener más tacto, la próxima vez que quiera intervenir en política; recuerda aquí no es Florida. Cávala se ha ganado un espacio porque la ignorancia nuestra se lo ha permitido-con todo y ser un profesional- muy exteriorizado y acucioso.

Tampoco me cabe en el cerebro la vida de algunos de los nuestros (artistas, por cierto), como es el caso de Sergio Vargas y Johnny Ventura; estos después de haberse casado con la gloria recibiendo el apoyo de todo el pueblo dominicano ahora entregan su alma al diablo por (unos dólares mas). Uno defiende el sistema y el otro defiende la corrupción y a Félix B. ¡Oh Ala, a cuál le creo!

Hago un llamado a todos los dominicanos para que borremos de nuestra mente y quememos los discos que quedan de esos dos personajes que le están haciendo un daño tremendo a la patria en estos momentos que tanto necesitamos de gente integra y honesta.

Roberto Cávala, Sergio Vargas y Johnny Ventura, desde hoy, pasan a ser habitantes de la misma pocilga.

 

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