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14 de febrero 2026
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OpiniónAngelito Manzueta de la CruzAngelito Manzueta de la Cruz

RD presenta en las últimas décadas un gran auge y preeminencia, teniendo como bastiones al turismo y el deporte

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RESUMEN

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En ocasiones escucho a algunos comentaristas radiales o televisivos, lamentándose y criticando los niveles alcanzados en la educación de nuestro país, esto debido a algunos estudios o mediciones que realizan algunas entidades internacionales en las que nos colocan en situaciones no ventajosas ante otras naciones, estudios que muchas veces no son tan convincentes ni tan ilustrativos; no obstante considero que estas evaluaciones deben ser tomadas en cuenta para corregir y seguir mejorando los niveles hasta ahora alcanzados, nunca para criticar a quienes realizan acciones denodadas cada día, para obtener una educación de calidad, pues la realidad es y así queda evidenciado al observar nuestro desarrollo de los últimos años, que hemos avanzado bastante.

Unas de las cosas que nos caracterizan  como dominicanos, es que queremos estar delante o ser siempre los mejores, esta característica sociológica es lo que en parte nos ha permitido superarnos y colocarnos por encima de muchas naciones en muchos aspectos, superando  nuestra propia posibilidades, aunque muchos dominicanos inconformes no lo reconozcan. Es preciso recordar que somos una  república pequeña.

No podemos olvidar  que nuestro Estado, se funda con la lucha encabezada por Juan P. Duarte y su movimiento de los Trinitarios, al proclamar nuestra República el 27 de febrero de 1844. Fuimos una de las últimas naciones en crearse en todo el continente, a pesar de que también fuimos la primera colonia en fundarse a partir del 1493. Además es bueno recordar que a partir de mediado del siglo XVI, como consecuencias de las incursiones de los piratas y corsario en la parte oeste de la isla de Santo Domingo, se formó la colonia de Saint Domínguez, que luego se constituyó en la república haitiana a partir de 1801, por eso somos una pequeña nación, que comparte con otro país una pequeña isla.

No debemos de cansarnos de admirar nuestra nación, pues verdaderamente nuestra patria se la trae!, una nación con 48,442 km², a pesar de ser una pequeña nación, nosotros podemos exhibir los niveles de desarrollo y preeminencia que  hemos alcanzado en los últimos años, en comparación con otras naciones del mundo. Solo debemos realizar una comparación sociológica de lo que era nuestro país antes de 1970, solo hay que observar los barrios y las aldeas de nuestras ciudades y de los campos realizados anterior a esa fecha, un ejemplo de ello son las imágenes del documental de “La Trinchera del Honor”, que narra la guerra de abril de 1965, para darnos cuenta de los avances de las últimas décadas.

Nuestros primeros pasos en la época democrática, luego de la decapitación de la tiranía, se inició con los comienzos de la década de 1970, cuando se le empezó a dar un gran valor a la educación; fue allí cuando la población empezó a comprender que la educación, es la vía para lograr la superación individual y colectiva y parte de ese despertar en la conciencia, estuvo ligada a la lucha por el medio millón para la Universidad Autónoma de Santo Domingo, que dirigió el estudiantado encabezado, por Hatuey de Camps con el apoyo de todas las voces pensantes del país.

Hoy día tenemos un Estado comprometido con la educación, inicial, primaria, media y universitaria prolongándose hasta los postgrados. Nuestras universidades gradúan a miles de profesionales todos los años, técnicos que se destacan, nacional e internacionalmente. Nuestros profesionales, demuestran con altura, el grado de desarrollo que esta nación ha alcanzado, un ejemplo de ello son las grandes construcciones de obras, que no tienen que envidiarles nada a ninguna de otra parte del mundo.

Fueron ingenieros y arquitectos dominicanos, aunque con asesoría extranjera en algunos casos, que construyeron obras que son un orgullo de nuestra nación como la: presa de Tavera, la de Sabana Yegua, la de Sabaneta, la de Hatillo, el Metro de Santo Domingo, el Teleférico de Puerto Plata y el de Santo Domingo, los parques recreativos del Mirador del Sur, del Este, y el del Mirador del Norte, que es una maravilla en el Gran Santo Domingo; así como las autopistas Duarte, Sánchez y Mella entre otras.

La República Dominicana se exhibe ante el mundo como una gran nación y el turismo como expongo en el título de este artículo es uno de su grades pilares. El  turismo como vimos en el párrafo anterior suma también otras  extraordinarias construcciones,  ejemplo de todo ello son: Casa de Campo, Punta Cana, Cap Cana, los hoteles de Bávaro, de Puerto Plata, construcciones históricas como: la catedral de Santo Domingo el Alcázar de Colón entre otros; además mostramos otras playas hermosas,  como: la de Arenas Blancas de Barahona, las de Azua y Peravia o  Bahía de las Águilas, que hoy se presenta como una diosa virtuosa.

Además de nuestras playas, nuestro país presenta, monumentos naturales majestuosos, como son los parques naturales de Valle Nuevo, el J. Armando Bermúdez, José del Carmen Ramírez, las montañas de la Cordillera Septentrional, los saltos del Limón, de Aguas Blanca, de Jimenoa entre otros, las cavernas del Pomier, la de Los Tres Ojos y la de Las Maravillas.

En el desarrollo del turismo ha habido pioneros y héroes, es digno mencionar don Ángel Miolán que fue el primero que influyó y expuso nuestro potencial en el área, es bueno reconocer el esfuerzo de Ministros y directores que han promocionado nuestro turismo como fueron: Don Eli Pérez, Rafael Suberví Bonilla, Francisco Javier García el actual Ministros David Collado que junto al presidente Luis Abinader, tomó medidas  heroicas en medio de la pandemia del Covid, para  salvar la industria turística.

Si el turismo ha tenido un gran influjo y proyección, el deporte no se ha quedado atrás, pues en los últimos 50 años, atletas dominicanos se han convertido en nuestra mejor carta de presentación, hoy tenemos en el Salón de la fama de Cupertaum a Don Juan Marichal, a Don Pedro Martínez, a Vladimir Guerrero y otros que vienen por ahí, hoy también nuestros peloteros se destacan en las grandes ligas poniendo en alto la República Dominicana, junto a otras disciplinas deportivas  brillamos en todo lo alto, como fue en los pasados juegos olímpicos celebrados en Japón.

En el año 2013, alcanzamos nuestro máximo galardón realizado en el deporte, una hazaña que es una de las cosas más grande que hemos realizado como nación, aunque ese triunfo, no fue tan bien resaltado como debió serlo por todo lo alto, nacional e internacionalmente; nos referimos al  triunfo del equipo dominicano de beisbol, en el Clásico Mundial celebrado en esa fecha, donde ganamos de manera invicta.

En el recién torneo de los juegos olímpicos realizados en Japón, como ya afirmamos desempeñamos un buen papel, pero del 13 al 17 de este mes de septiembre, escribimos otra pagina gloriosa. Esta hazaña se produjo, en el torneo de volibol panamericano celebrado en nuestro país. En el mismo, nuestras llamadas “Reinas del Caribe” aplastaron a selecciones de naciones como México, Canadá y sobre todo a Estados Unidos. Es bueno recordar, que Estados Unidos  tiene 10 millones de km². Ese país, no tenía su representación principal, pero esa era su sección. Ganamos el oro de ese torneo de manera invicta.

Sin arrogancia, pero si con la frente en alto, debemos valorar lo que hacemos como nación, un país tan pequeño y que ha ocupado recientemente un asiento en el Concejo de Seguridad de las naciones Unidas, vivimos en una nación que acaba de dar ejemplo en el mundo, al ser una de las naciones reconocida, como una de las que  mejor ha manejado la pandemia del Covid-19 y nuestro presidente Luis Abinader, junto a su equipo de salud, con valor y determinación le han demostrado a las demás naciones del mundo, que se podía inmunizar con una tercera dosis y  otros ya siguen su ejemplo.

Somos una nación que se nos valora y toma en cuenta en conclaves internacionales. Solamente necesitamos seguir esforzándonos, trabajando y mejorando, los que hasta ahora hemos logrado y sentirnos orgullosos de nuestros logros, por eso hoy es digno repetir los versos de Gastón Fernández Deligne que dicen:

¡Que linda en el tope estás

Dominicana bandera!

¡Quién te viera, quien te viera

Más arriba mucho más!

 

Por Angelito Manzueta de la Cruz

 

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