Primero digitalizamos para luego transformarnos

Por Arturo López Valerio

El fin de semana pasado estuvimos participando en el marco de la feria comercial EXPO CIBAO 2021, donde compartimos algunos enfoques sobre la transformación y la evolución digital.

En esta ocasión nos enfocamos en la digitalización y el flujo automático de la información en las empresas: todo proceso digital debe facilitar la información y la comunicación entre la empresa y cliente.

Primero digitalizamos para luego transformarnos, afirmamos ante el público presente (título de esta reflexión); el contexto de dicha narrativa va desde la dicotomía de la conferencia que impartimos: transformación o evolución digital.

El enfoque es dejar claro a todos los stakeholders en el ecosistema empresarial que el fin es la digitalización no es la transformación. En efecto muchas organizaciones se quedan atrapadas “transformando” pero no habilitan flujos digitales o no usan lo digitalizado para generar riqueza.

Luego de años observando casos de transformación digital, llegamos a la conclusión que la motivación debe ser digitalizar y dejar que las optimizaciones sean parte de la evolución del negocio.

Siempre debemos considerar el punto de madurez digital donde nos encontramos al momento de evaluar nuestro entorno. Las etapas de la madurez digital según IDC son las siguientes:

Resistencia Iniciativas digitales empresariales y TI mal alineadas, no centradas en las experiencias del cliente.

Explorador Ha identificado la necesidad de una estrategia comercial mejorada digitalmente, la ejecución se basa en proyectos.

Digital Player Objetivos comerciales y TI se alinearon con productos / experiencias digitales, pero no con su potencial disruptivo.

Transformador Negocios/TI integrados brindan experiencias continuas y habilitadas digitalmente.

Disruptor Digital Uso de las nuevas tecnologías digitales para afectar los mercados e impulsar la innovación empresarial.

Nos podemos sorprender cuán avanzados están nuestros procesos frente a la media que nos rodea. Generalmente las organizaciones se paralizan a la hora de abordar la transformación porque buscan iniciar en la etapa más avanzada y es un error. Muchos nunca inician. Por esta razón recomiendo comenzar con la esencia: la digitalización.

Si comparamos la digitalización de la actualidad con el procesamiento de datos de las décadas de los 80’s y 90’s, un simple teléfono inteligente puede ayudar diariamente a realizar transformaciones de lo análogo a lo digital.

Iniciar digitalizando es un pívot que genera la evidencia demandada por consejos de dirección de las organizaciones para avanzar en las iteraciones que se necesitan planificar en el tiempo.

El pívot es la forma en que las organizaciones aceleradas en mercados digitales toman un punto de referencia para realizar ajustes en la dirección de las ejecutorias.

Si tenemos problemas con la transformación, si no sabemos cómo evolucionar o simplemente estamos paralizados esperando el mejor momento, recomiendo digitalizar y evaluar los resultados tomando en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Tener unidades pequeñas para abordar la transformación Digital.
  • Monitorear constantemente el ciclo de las Tecnologías.
  • Evite inversiones millonarias de imprevisto.
  • Invierta constantemente en la Tecnología.
  • Procure abordar la tecnología antes de que se masifique.
  • Conviértase en experto por experimentación.

Cuando logre un resultado de la digitalización, este le llevará posteriormente a un punto de mejora u optimización. Esto marcará un antes y después en el negocio: lo transformará en otra versión (del proceso o modelo).

Si repite eficientemente dicho ciclo, observará cómo podrá catalizar un modelo eficiente que permita la evolución del negocio hacia su mejor versión.

“Mīlle viae dūcunt hominēs per saecula Rōmam”. “Mil caminos llevan a los hombres para siempre a Roma”. Liber Parabolarum, 591 (1175), por Alain de Lille.

Por: Arturo López Valerio

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