A medida que nos acercamos al cierre del año mi naturaleza me invita a pasar balance y comprobar cómo ha ido en este período y de ser posible anticipar el nuevo.
Lo primero es siempre dar gracias a Dios por todas las bendiciones y oraciones contestadas.
Gracias por la salud propia y de mi amada familia.
Gracias por su providencia y mostrarme que menos es más.
Gracias por su amor incondicional reflejado en mis seres queridos.
Gracias por su revelación en el rostro y consejo de los amigos sinceros.
Gracias por sus enseñanzas que moldean mi carácter para poder acercarme más a él.
Ha sido un año en el que de manera consciente he buscado el balance entre conquistas, enseñanzas y retos.
Pido al Señor me conceda la fe, la sabiduría y el coraje para en el 2024 enaltecerse por su gracia.
Por Vilma Yolanda Batista
