RESUMEN
Conduciendo un día cualquiera de camino a mi casa tras la jornada laboral, sonaba en la emisora una canción muy jocosa al ritmo del famoso dembow.
Las letras de esa canción llamaron mucho mi atención por varias razones y una de ellas es que después de tanto luchar para que los dembowseros lograran cambiar sus letras, finalmente se ha ido logrando.
Se logró a tal punto de que algunas de esas canciones tocan temas delicados de la sociedad, como esa que escuché.
El tema en cuestión menciona cosas como: »yo prefiero tá’ vivo por palomo , que ‘tá’ muerto por tiguere, no, no, no» y »me quité de la calle, yo fui un moriviví, por poco me dan piso».
De inmediato recordé casos muy lamentables como el del niño de Santiago, Donaly Martínez, el comunicador deportivo Manuel Duncan y el reciente hecho del hombre al que le cortaron una mano, entre muchos otros.
Todos sabemos que básicamente esos casos fueron producto del no pasar por “palomo” y de “vamo’ a ver quién es más tigre”.
La vida está por encima de todo y la reflexión radica justo en eso, en que debemos cuidar nuestra integridad física, psicológica y spiritual para no caer en tentaciones.
Muchas veces es mejor dar el brazo a torcer para no perder más por lo menos.
En momentos de tensión es importante recurrir al recuerdo de las cosas que arriesgamos por ser los más “tigueres” o por demostrar el “millaje” que tenemos.
Se debe pensar un poco más en aquellos que nos esperan en casa así como en uno mismo.
Aceite “El loco”
Esta frase me la dijo un gran amigo de la iglesia y desde entonces la uso para todo.
Dicho tipo de “aceite”, funciona para muchos casos, solo es cuestión de hacernos los locos y ser más “palomos” en momentos que nos comprometan.
Esta reflexión te invita a meditar en lo que es más importante, la vida.
Por: María Jiménez
