RESUMEN
Las riquezas que la naturaleza le dio a la isla de Santo Domingo, que Cristóbal Colon bautizo con el nombre de La Española, el autor de esta columna a reiterado, hace muchos años que lo conocemos, no bastante bien, si no muy bien nos ha tocado desde niño, vivir en diferentes pueblos, grandes y pequeños; vivir desde los 10 años de edad en las plantaciones bananeras de la Grenada Company, establecida en la provincia de Monte Cristi, que producía cantidades extraordinarias de racimos de guineos, conocido originalmente como guineos ¨Johnson¨. En las fincas bananeras que inicialmente eran Palo Verde, La Cruz, Isabel, Madre, Maguaca, Julián y Jaramillo, eran transportados por ferrocarril a la bahía de Manzanillo donde estaba el puerto, de calado profundo, que había construído la United Fruit Company, que hemos reiterado era la compañía agrícola más poderosa del mundo.
En el registro de nuestra memoria recordamos cuando nuestro padre, en 1939, era oficial Comandante del puerto de Sánchez, hasta donde llegaba el ferrocarril que había construido durante su dictaduras Ulises Heureaux alias ( Lilís); de Sánchez nuestro padre fue trasladado como oficial Comandante del Ejército dominicano en la provincia Espaillat, con asiento en la ciudad de Moca corazón del Cibao y una de las provincias más ricas del país. Para 1941 ascendido a Capitán, vinimos a vivir a la ciudad de Santo Domingo, a la calle Martin Puchi en el barrio conocido como San Juan Bosco, y allí tuvimos el honor y la oportunidad, de conocer a Papá Nelo Caamaño y Mamá Nela Deñó de Caamaño, abuelos del Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, Presidente de la República en Armas que comandó a nuestro pueblo cuando enfrentamos la intervención militar de los Estados Unidos de América, a partir del 28 de abril de 1965.
De Santo Domingo fuimos a vivir a El Seibó asiento de mi padre, que era comandante de la región Este, cuando La Romana e Higuey, no eran provincias, eran municipios de El Seibo; región esa inmensamente rica en ganadería vacuna, y caballar, y en la producción de azúcar en el que era el Ingenio más grande del país, el Central Romana; de El Seibo fuimos a vivir a Loma de Cabrera, donde nuestro padre era Comandante de la frontera Norte con Haití. Trujillo ordenó cancelar el nombramiento de nuestro padre, que era uno de los oficiales mejor preparado en su oficio de militar, por chismes que pudieron costarle la vida; estuvo arrestado 20 días y después salió del arresto y fuimos a vivir a San Francisco de Macorís; de Macorís volvimos a Santo Domingo y después entonces Héctor B. Trujillo, alias (Negro) ordeno al jefe de Estado Mayor Fernando Sánchez, que mandara a nuestro padre con una carta de presentación para que trabajara en la Grenada Company.
Este recorrido que hemos hecho partiendo de nuestra memoria y la militancia por más de 50 años en la vida política del país, es lo que nos permite afirmar la riqueza de esta pequeña nación y su valentía. Los 20 años de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana, particularmente los últimos 8 años siendo presidente de la República Danilo Medina Sánchez, con el proyecto de plan de gobierno ejecutado, se aumento notablemente la riqueza que nos permite mantener la supremacía de ser el país, en términos reales, más rico de la región del Caribe y Centro América. En la columna anterior recordando lo que habíamos escuchado desde niño que al pueblo dominicano, ¨La mano de Dios¨, le había dispensado esa riqueza para beneficio, de los que hemos nacido y muerto en la República Dominicana.
Por Euclides Gutiérrez Félix
