RESUMEN
Las carpas para comprar cédulas y conciencias estaban en cada colegio electoral, frente a las narices de las autoridades que por inacción se convirtieron en cómplices de un proceso ruin y antidemocrático. El país fue testigo de aquel matadero.
Las hordas perremeístas, a bordo de vehículos y yipetas, recorrieron los barrios y sectores cargadas de papeletas de todos los niveles para torcer la voluntad popular.
La pasividad de la oposición ante estos hechos, quienes creyeron que realmente participaron en un juego democrático, les pasó factura con una abstención nunca antes vistas y con la totalidad de las plazas municipales más importantes rendidas ante el oficialismo.
Pero no solo eso, en un giro extraño y poco mencionado, la oposición debe ser cauta también con los cambios de dirección en los colegios electorales que se produjeron y afectaron a miles de ciudadanos, a quienes por sorpresa le cambiaron, sin previo aviso, el destino asignado para ejercer el voto.
No fueron dos ni tres de mis amigos y allegados que gritaron por los diversos canales en las redes sociales que su lugar para depositar su voto estaba cerrado o misteriosamente movido, sin que ninguna autoridad lo avisara o, por lo menos, difundiera de manera masiva y oportuna.
Muchas de esas personas que acudieron a su tradicional recinto para votar se llevaron la sorpresa de encontrar el establecimiento totalmente vacío, por lo que fueron privados de cumplir con su derecho de escoger a sus candidatos ya que prefirieron no averiguar la nueva ubicación, sino regresar a sus hogares.
Alerta, pendiente
La oposición debe estar bien alerta porque desde ya el Gobierno del PRM proclama que llegará a un 70% este próximo 19 de mayo.
Pero, aunque parezca rocambolesco, la batería mediática y la maquinaría de los recursos del Estado podría entrar en funcionamiento de inmediato, como ya lo ha hecho, para normalizar y justificar esta táctica maquiavélica, lo que cerraría el paso a toda voluntad ciudadana y permitiría que la infamia se imponga sobre la sensatez, como ocurrió en febrero.
El Gobierno se las jugará todas en esta primera vuelta. Sabe que, si no pasan el 19 de mayo, en una segunda vuelta el mundo se le caería encima.
El pilar que sostiene al oficialismo no son las obras ni las políticas públicas. Todos saben que la construcción del relato que deshumaniza a los dirigentes opositores, convirtiéndolos en villanos y monstruos, más la cadena de comentaristas pagados que fortalecen esa narrativa, sumado a las compras y ventas de dirigentes, y encuestas amañadas que ratifican lo ya establecido por los voceros oficialistas, fungen como el sostén de este régimen.
Este Gobierno es un cascarón fuerte y sólido que está lleno de aire en su interior. Con una sola grieta que se produjera bastaría para despejar el morbo y la curiosidad que aún en la actualidad encandila a los más ingenuos.
Este domingo 19 de mayo, la ciudadanía tendrá la oportunidad de derribar ese mito y seguir avanzando hacia un camino menos simulador y oscuro.
Es por eso que todos y todas debemos acudir a las urnas con un sentido patriótico y de país. Sin miedo y sin contemplaciones. ¡Todos a votar!
Por: Dalton Herrera
