Madres adolescentes en riesgo de vida

Por María Hernández

En el Día de las Madres, que se celebró el domingo y que se conmemora en la República Dominicana el último domingo de mayo y en la fecha de recordación, el viernes 28 de mayo, del Día Internacional de la Acción por la Salud de la Mujer que se comenzó a festejar desde 1987 y oficialmente en 1988 por la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe nos preocupa la suerte que en el mundo corren las jóvenes embarazadas cuyo riesgo de muerte aumenta constantemente debido a la vulnerabilidad que ya en sí representa el hecho de que estas adolescentes no están preparadas ni mental ni biológicamente para concebir.

En ese tiempo al igual que en la actualidad y con mayor fuerza en muchas naciones de Latinoamérica y del Caribe las muertes de adolescentes por la gestación improvisada eran y continúan siéndolo uno de los mayores y más dramáticos indicadores de la desigualdad en salud que afecta a estas mujeres, específicamente, en los países pobres o en vías de desarrollo para quienes a menudo ser madres es un alto riesgo en sus vidas como sucede en nuestro país.

Las mujeres tienen derecho de disfrutar de una salud integral en todo el desarrollo de su vida y es un derecho humano que es universal y que se encuentra consagrado en lo que es el sistema internacional de los derechos humanos, así como en la Constitución dominicana, a pesar de que quieren complicar el tema con lo de las Tres Causales del Aborto.

Millones de mujeres en todo el mundo, pero en especial las más pobres y jóvenes, para quienes son inmigrantes, o para las desplazadas, para las que habitan todavía en zonas rurales o las denominadas urbano marginales, viven en la capital en entornos vulnerables como a orillas de ríos, en barracas y en sectores caracterizado por la violencia extrema, de distintas razas o etnias, para las que poseen dificultades psicomotoras o las que tienen capacidades diferentes, para las cuales el cruce de discriminaciones y exclusiones las aleja de disfrutar de los derechos humanos que están consagrados en sus derechos a una salud integral y de los derechos sexuales y reproductivos.

La responsabilidad mayor de que ocurran estos embarazos, en muchas ocasiones no deseados, radica en el seno del hogar en donde conviven estas adolescentes con sus padres o tutores, que en la mayoría de los casos consienten estos tipos de relaciones sin pensar en el resultado final de estos imprevistos que suelen arrancar la vida a las jóvenes sin ninguna preparación y que han dejado todo un camino a medias por la precipitación de este hecho que termina dejando secuelas imborrables en las menores no aptas para la gestación.

Anteriormente solo se hablaba de embarazos en adolescentes en algunas regiones rurales del país, pero, en los últimos años, esta práctica se ha vuelto al parecer normal en los sectores más marginados de la nación en donde la palabra novio ha cambiado de significado por una relación conyugal de funestas implicaciones, en la mayoría de los casos por falta de orientación y planificación familiar de las jóvenes.

Lo más grande de todo esto es que las menores, regularmente, se ven involucradas en relaciones con personas que, en muchos casos, hasta les doblan la edad y cuando la menor viene a tener una edad adulta su pareja parece más bien su abuelo. Es por esta razón que algunas ONGs han implementado campañas de ayuda y prevención para que estas adolescentes no piensen en unirse a personas mayores que ellas. Ejemplo: Cero Bodas con Viejos.com, es uno de los portales especiales para que las jóvenes esperen y no se unan con personas mayores ni con otros menores que dejan su carrera sin terminar para unirse de manera libre con las jóvenes que también optar por dejar sus estudios y pasar a ser una más de las tantas amas de casas que finalmente se quedan solas al cuidado de los niños y engrosando la lista de las miles de madres solteras que son cabeza de familia en nuestra nación.

Hay datos que tienen que ponernos a reflexionar como país. El 95% de los partos en adolescentes se producen en países en vías de desarrollo o ingreso medio, como el nuestro. Estamos por encima de Haití en lo que tiene que ver con el embarazo en nuestras jóvenes. La tasa de natalidad en adolescentes en nuestra patria casi duplica la mundial. Nos encontramos entre los 5 países que tienen mayor proporción de embarazos en adolescentes de toda América Latina. En República Dominicana 1 de cada 4 mujeres ha tenido un hijo antes de los 18 años y la mitad de las mujeres los ha tenido antes de cumplir los 20. Además, las complicaciones que se suceden durante el embarazo y en el parto son la segunda causa de muertes a nivel mundial en jóvenes de 15 a 19 años.

Diferentes grupos a nivel local, regional y mundial se mantienen elaborando nuevos proyectos para llevar luz a las problemáticas que en sus diferentes esferas afectan de forma negativa la salud de todas las mujeres y en especial de las adolescentes que en medio de esta pandemia de coronavirus se encuentran en mayor riesgo de presentar problemas en su salud que les pueden llevar a perder la vida y la de su bebé debido, entre otras causas, al rebrote del COVID-19 y la saturación de los principales hospitales y clínicas en todo el territorio nacional, muchos de los cuales ya no cuentan con camas suficientes para atender las emergencias y los casos que requieran de salas de cuidados intensivos.

Por: María Hernández

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