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1 de enero 2026
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OpiniónAngelito Manzueta de la CruzAngelito Manzueta de la Cruz

Llamada de reflexión tras los últimos acontecimientos ocurridos en República Dominicana

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Nuestro gran pueblo dominicano, quizás antes de su constitución como Estado soberano, se ha caracterizado siempre por ser una nación integrada en su gran mayoría por personas de buen corazón, de paz y de mucho amor hacia los demás. De estas cualidades nos damos cuenta, al leer la historia nacional, las historias de las diversas poblaciones que han conformado nuestro territorio.

También confirmamos que nuestros pueblos, desde antes de la conformación del Estado dominicano, los habitaban moradores humildes, hombres y mujeres de bien, cuando analizamos las anotaciones y los libros de los primeros tratadistas, antropólogos, sociólogos e investigadores de la vida social de nuestros pueblos, ciudades y áreas rurales.

Realizando una mirada de análisis a las obras de: Bartolomé de las Casas, José Ramón López, Pedro Francisco Bonó, Emile Boyrie de Moya, Marcio Veloz Maggiolo, Martha Ellen Davis, Cesar Nicolás Pensón, Juan Bosch entre otros, nos damos cuenta de la generosidad, religiosidad, humildad y virtudes que adornaban desde sus orígenes al pueblo dominicano.

Es por estos relatos que afirmo, que desde antes de la conformación del Estado dominicano las poblaciones originarias de la parte este de nuestra isla, lo que hoy constituye la República Dominicana, desde la existencia de los aborígenes Taínos y posterior con la fundación de las poblaciones coloniales, fueron conformadas por gentes de paz y trabajo. Un ejemplo de ello fue el de los Tainos, grupo originario que como su nombre lo indica significaba: “hombres y mujeres buenos y trabajadores”.

Luego de la llegada de los españoles y los pobladores traídos como esclavos desde África, se fueron construyendo numerosas comarcas como: Santo Domingo, San Juan de la Maguana, Azua, Bayajá, Monte Cristi, Santiago, Puerto Plata entre otros; todos ellos con pobladores nobles y de trabajo, estas característica ha prevalecido en estos y otros establecidos en mayor o menor grado hasta nuestros días.

A partir de la proclamación de la Independencia Nacional, para afianzar la misma se desarrollaron numerosas batallas contra el Ejercito haitiano, durante la denominada Primera República (1844-1861), luego vino la Anexión a España el 18 de marzo de 1861, que provocó una larga guerra patriótica desde 1863 hasta 1865 para restaurar la nación, salvo esos acontecimientos, así como algunas guerrilla dirigidas por caudillos montoneros del siglo IXX y durante el siglo XX, salvo algunas guerrillas de caudillos, anteriores y durante la intervención de EEUU de 1916 ; así como los sucesos ocurridos en la guerra de abril y posterior caída del Coronel Caamaño en Playas Caracoles, se pude afirmar que nuestro país ha vivido en paz.

Los dominicanos nos hemos caracterizados por ser gentes de bien, agradable y por darle buen trato a los visitantes, por eso en parte nos hemos convertido en el principal destino turístico de Centro América y del Caribe. Sin embargo a este mismo pueblo dominicano caracterizado por la humildad, se le ha visto a una parte del mismo, en los últimos años sobre todo, después del auge de las redes sociales, un tanto desafiante, soberbio y prepotente.

Un ejemplo de lo antes expuesto según mi parecer, fue la convocatoria de manifestaciones y caravanas en contra de otros seres humanos, como sucedió en la parte este del país, cosa que no se veía desde la segunda guerra mundial, aquellas promovidas promovida por Adolfo Hitler, otra situación son el auge de los feminicidios. También observo que no recapacitamos, a raíz del infausto acontecimiento ocurrido en el Jet Set, que ha enlutado a nuestro país y que por lo tanto debió sensibilizar los corazones; no obstante por las redes sociales, por programas de radio y televisión he escuchado a varias personas pedir el apresamiento ipso facto, del señor Antonio Espaillat, a quien no tengo el honor de conocer.

Antes de la manifestación en el Hoyo de Friusa, escuché a varios sacerdotes pedir ecuanimidad y respeto en esa actividad, también vi por un noticiero de televisión a cuatro pastores de la iglesia Evangélica reunidos en un lugar de Higüey, pronunciarse en contra de la realización de dicha caravana llamando a la prudencia, pero nadie escuchaba a nadie.

Vivimos en un país, que tiene hoy día instituciones sólidas, contamos con una Junta Central Electoral que es una de las mejores del continentes, tenemos un poderoso Ejército Nacional, una gran Armada Dominicana, una importante Fuerza Aérea, una entrenada Policía Nacional, hoy día la nación tiene, un presidente que cuenta con todas sus facultades, que ha demostrado tener buenas intenciones para la patria. ¿Por qué entonces convocar caravanas, que organismos y entidades nacionales e internacionales, así como países amigos, puedan interpretarlos como manifestaciones de odio y xenofobia, dañando así la buena imagen de nuestra nación?

Estos líderes del patrioterismo, que obviamente se le aprecia agendas y planes personales, que quieren tener vigencia social y política, sin tomar en cuenta las consecuencias, pues vimos que la Policía Nacional en la citada caravana de Friusa, salvó esa comunidad de una tragedia, deben cambiar sus métodos, es mejor que expongan ideas para ayudar las autoridades. Aprovecho este artículo, para solicitarle al honorable señor presidente, que forme un patronato, coordinado por una figura como Peregrín o Juárez Castillo u otras personalidades afines al tema, un obispo, sacerdotes y pastores evangélicos, para que supervisen los militares en la frontera y las acciones de la Dirección de Migración.

Considero que nuestro país como todo Estado tiene el derecho, de establecer sus leyes migratorias y que es un derecho de las autoridades, el de deportar a todo ciudadano que no esté en nuestro país de manera legal, pero creo que debe hacerse con los ilegales de todos los países, pero siempre con respeto, garantizando las leyes nacionales e internacionales; sin nunca la intervención directa de la población civil, si la autoridades competente no le han asignado tarea específica.

Quien escribe este artículo, dominicano de tez negra que he mostrado mi amor a la patria como profesor y otras área, quizás porque llevo en la sangre la descendencia de uno de los Soldados más valiente de la lucha independentista, que luchó junto al Gral. Pedro Santana en las diferentes Campañas militares del sur de la nación. Soldado que luego en contra del mismo Santana, se convirtió en una de las principales espadas de la guerra restauradora, quien nombrado por Luperón como Jefe de los Ejercito del Este, demostró en el Sillón de la Viuda y Guanúma y otras batallas su valor, me refiero al general Eusebio Manzueta.

Sin embargo creo, en la defensa de la patria pero sin odio, cada quien cumpliendo su deber, con la honestidad, el trabajo edificante, con buenos modales, expresando buenas ideas. Cada profesional o trabajador, ama de casa debe realizar lo mejor de sí, los deportistas, personas de arte.

Decía anteriormente, que no tengo el honor de conocer al señor Antonio Espaillat, pero considero que este le dio mucha alegría a este país, que no tuvo intención de hacer daño, aun así, esto no lo exime de su responsabilidad de en los en lo sucedido en el Jet Set, si la tiene ni las personas, de las redes, ni los los medios de comunicación deben imponer justicia, tenemos una competente encargada del ministerio público y un sistema judicial, no perfecto pero que funcionan, dejemos que cumplan su rol.

Resaltemos los valores de nuestra patria, pero sin odio, ni rencor, eso fue lo que nos enseñaron los ilustres padres d la patria Duarte, Sánchez y Mella, quienes lucharon y forjaron nuestra identidad, pero a quienes nunca se le escuchó una palabra de odio, ni descompuesta en contra ni de Haití, ni contra Francia, Inglaterra, España, ni de Estados Unidos.

Muchas veces a los países y a las personas nos suceden cosas, que no tenemos respuestas, solo el Dios Omnipotente , en lo alto tiene la repuesta de porque permite que sucedan, es por esto que llamo a los dominicanos a reflexionar, ojalá esta “Semana Mayor” en la que conmemoramos un aniversario más de la muerte y crucifixión de Jesucristo en el año 33 de nuestra era, nos haya servido para meditar y reflexionar, me gustaría ver el rostro de un pueblo dominicano con amor al prójimo de corazón, con bondad, resaltando nuestros atributos y gloria, ¡reflexionemos!

Por Angelito Manzueta De La Cruz

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