RESUMEN
Las lesiones esofágicas por ingesta de sustancias cáusticas es un problema importante en la salud de la población pediátrica, aunque capaz de ser prevenible. A pesar de vivir un mundo muy globalizado, donde la información es asequible a los padres y tutores. Sumado a las medidas de seguridad proporcionadas por los fabricantes. Vemos un aumento de la cantidad de exposiciones tóxicas a sustancias de limpieza (ácidas y alcalinas), que son corrosivas principalmente al tejido del esófago. Lo que representa un problema de salud con múltiples consecuencias, un alto costo de la atención en centros la red pública o privada, y en definitiva un cambio en la dinámica de la familia.
Estas lesiones son accidentes, en su mayoría ocurren en el entorno del hogar, con una alta morbilidad donde el 39% de las exposiciones a sustancias causticas, suceden en niños menores de 3 años y el 52% en los menores de 6 años. Ya en los adolescentes y adultos, las causas son por motivo autolítico (suicidas).
¿Por qué ocurren estos accidentes?
Como dice la pregunta son accidentes, es decir un suceso imprevisto. Pero que tiene un factor de riesgo importante, es que los cáusticos son trasvasados o almacenados en envases de bebidas y refrescos. Es una práctica común, el dividir la sustancia en diferentes envases, para uso fraccionado de ella, o compartir con otros familiares y amigos dicho químico, con un alto peligro que representa las botellas o frascos que están fabricados para consumo, y que son atractivos para los niños.
Los fabricantes en su mayoría cumplen las reglas de un envase de seguridad, pero lo ideal sería que sea inviolable y con poca cantidad de cáustico. Por otra parte, es una alta responsabilidad de los familiares el cuidar de los niños; evitando envasar sustancias de limpiezas en botellas y frascos de bebidas. Sin querer, con plena ignorancia de sus actos, es en el entorno familiar donde ocurren la mayor cantidad de estas ingestas cáusticas.
¿Qué son las sustancias cáusticas?
Las sustancias cáusticas o corrosivas son componentes químicos, capaces de dañar los tejidos por contacto. Existen unos valores de pH que consideramos críticos. El pH por encima del cual las sustancias alcalinas tienen capacidad de producir lesiones cáusticas es igual o superior a 12, mientras que las sustancias ácidas pueden producir lesión esofágica con pH inferior a 4.
¿La gravedad de la lesión depende de que características?
Se entiende por lesión, al daño que ocurre en alguna parte del cuerpo. En cuanto al grado de lesión después de la ingestión de una sustancia cáustica depende del tipo de agente (ácido o alcalino), si la sustancia es un líquido o un sólido, la concentración, el volumen ingerido y la duración del contacto entre la sustancia y la mucosa del tubo digestivo.
Los cáusticos producen lesiones que se pueden clasificar similar a las quemaduras, y se determinan en la evaluación endoscópica el grado de lesión, que puede ser de superficial a profundo con necrosis extensa de la zona afectada.
¿Cuáles agentes causan exposiciones a lesiones cáusticas?
Las sustancias líquidas llegan con rapidez al esófago y al estómago, causando mayor daño en estos sitios más distales a la boca. Por lo general, los ácidos domiciliarios comunes son los limpiadores de inodoros, eliminadores de oxido (limpiadores de metales), liquido de baterías, destapadores de tuberías y limpiadores de piscinas. También son habituales en cualquier hogar sustancias alcalinas como detergentes de lavaplatos, limpiadores de inodoros, limpia-pisos, limpia-vidrios, suavizantes, blanqueadores, destapadores de cañerías, removedores de moho. Entre otros.
Dentro de la gran variedad de agentes domiciliarios, tenemos la ingesta de una potente sustancia que es un sólido y muy alcalino, que son la ingesta de pilas tipo monedas, muy usadas en diferentes dispositivos electrónicos del hogar e incluso de accesorios personales como, por ejemplo; el reloj de muñeca.
El término que muchas veces se atribuye a las sustancias limpiadoras es lejía, y tienen las propiedades de ser inodora, insípida y viscosa, lo cual facilita su ingestión por parte de los niños, pudiendo ser en grandes volúmenes.
¿Cómo actúan los cáusticos para hacer daño?
Las sustancias alcalinas causan necrosis por licuefacción (desnaturalizan las proteínas) permitiendo la agresión de la pared del esófago y de los tejidos adyacentes al mismo, es decir que son lesiones profundas. Las lesiones por ácidos producen necrosis por coagulación de las proteínas, donde a mayor concentración de la sustancia, mayor penetración a la pared esofágica y/o gástrica.
¿Cuáles son las consecuencias de ingerir un cáustico?
La más frecuente es la estenosis esofágica (estrechez de algún segmento del esófago) secundario a ingesta de sustancias cáusticas, después de la segunda o cuarta semana posterior a la ingestión. El diagnóstico de esta se realiza por endoscopia y por un esófagograma (radiografías con contraste) que pone en evidencia la estenosis. También tenemos una complicación tardía, pero grave, que es el carcinoma esofágico, que se puede evidenciar en las quemaduras esofágicas muy extensas.
Una vez identificada la estenosis, se realizan dilataciones graduales. Además, muchas veces es necesario realizar una cirugía para garantizar la alimentación del niño, como es la gastrostomía. Si la estenosis es prolongadas y resistente a la dilatación, se le ofrece una alternativa que es el reemplazo o sustitución del esófago, por otro órgano que pueda hacer la función de conducto, con la finalidad de restituir la ingesta vía oral.
En la imagen A: visualiza una endoscopia donde se ve lesiones del esófago y estenosis de este. B: Radiografía contrastada (esófagograma) donde observamos un esófago proximal dilatado y una estrechez significativa del esófago. C: una proyección lateral del esófagograma, se ve la estrechez en el esófago medio. D: botón de gastrostomía en paciente con estenosis esofágica.
La ingestión de productos cáusticos sigue siendo un grave problema médico-social, por ende, un problema de salud pública, y la prevención de estos accidentes es esencial para evitar las lesiones esofágicas.
El 20-40% de las ingestiones de sustancias causticas produce alguna forma de lesión esofágica y aunque la muerte por esta causa es infrecuente, la morbilidad puede ser devastadora y el impacto psicosocial tanto del niño como de la familia es un gran desafío. Debido a que un niño que antes comía por la boca, ahora no puede comer, ni saborear, ni mucho menos tragar alimentos. Que de una forma u otra representa no solo una necesidad biológica, sino un gran componente social, cultural, familiar, que tiene un papel fundamental a la hora de compartir el ser humano con los demás. Imaginemos como una fecha tan importante como la navidad, toda la familia gozando de los diferentes platos gastronómicos característicos de esta época, y el niño con una estenosis esofágica, sin poder comer juntos a sus otros primos y hermanos, y tener que entender que sus alimentos están siendo proporcionados por una gastrostomía (tubo de alimentación en el estómago).
Las consecuencias psicológicas, son demoledoras, de una dimensión no cuantificada, tanto para los niños afectados como para la familia que comienza a tener esa carga de culpa, que les agobia, cuando la ingesta ocurre por un descuido por parte del cuidador en su tarea de supervisión y protección.
Pero recordemos que lo más importante es la prevención y esta se logra manteniendo las sustancias en espacios seguros y lejos del alcance de los niños. Además, evitemos usar envases que sean de productos de consumo, para guardar o distribuir estas sustancias corrosivas.
POR EL DR. CARLOS MANUEL CABRERA VALERIO
*El autor es cirujano pediátrico/ www.drcabreravalerio.com/ Correo: Info@drcabreravalerio.com/ Redes sociales: @drcabreravalerio.com
