La Perestroika Dominicana

Por Simon Nina lunes 5 de junio, 2017

ARTÍCULOS ANTERIORES

Simon Nina Simon Nina

La Sociedad Dominicana habrá de necesitar una reestructuración  del Sistema Político y económico que permita instaurar confiabilidad en toda la sociedad, cambios que no han surgidos de manera completa y radical al caer el dictador tras cumplir treinta años gobernando la Republica Dominicana a manera personal, tal como lo han seguido haciendo sus sucesores, con la diferencia de que cada Ministro también actúa tal cual dictador, de manera que tras la dictadura surgieron mas dictadores, no posiblemente porque lo quisieran ser, sino porque no habían conocido otra manera de gobernar y sus capacidades en políticas de Estado no le permitían realizar cambios estructurales que evitaran la corruptela sociológica que hemos venido heredando tras la dictadura y mas allá.

Es necesario que igual a como sucedió en Rusia, en República Dominicana surja un Mijaíl Gorvachov que pueda reorganizar el sistema político y económico e instaurar una democracia plena que no solo se perciba en la Constitución Dominicana, sino que se puedan cumplir cada uno de los artículos que de ella emanan durante el proceso que pudiera transformar la conducta de las nuevas generaciones de políticos, contribuyendo así a una transformación total del sistema de partidos y de la política dominicana.

Que sucediera el 29 de Mayo víspera del advenimiento de la libertad tras el magno asesinato del Dictador Rafael Trujillo Molina, es lo que nos trae a colación la necesidad del surgimiento de un movimiento social, quizás como el reciente surgido para luchar contra la impunidad y la corrupción de cada uno de los gobiernos y sus actores congresuales y ministeriales, autores  de actos de corrupción en el caso específico de ODEBRECHT, en el que 14 miembros de la partidocracia política dominicana, están siendo puesto a disposición de la justicia para ser juzgados por el delito de soborno considerado como una violación a las leyes y a la Constitución.

Existe la ley No. 448-6 que condenan el soborno, por considerar que la corrupción requiere para su prevención medidas restrictivas y en la que su artículo No. 2 dice lo siguiente:

“Todo funcionario público o persona que desempeñe funciones públicas que solicite o acepte, directa o indirectamente, cualquier objeto de valor pecuniario, como favor, promesa o ventaja, para sí mismo o para otra persona a cambio de realizar u omitir cualquier acto pertinente al ejercicio de sus funciones públicas, en asuntos que afecten el comercio o la inversión nacional o internacional, se considerará reo de soborno, y como tal será castigado con la pena de tres a diez años de reclusión y condenado a una multa del duplo de las recompensas recibidas, solicitadas o prometidas, sin que, en ningún caso, pueda esa multa ser inferior a cincuenta salarios mínimos”.

Sí muy bien en Republica Dominicana siempre han existido leyes correctoras del comportamiento humano, es también cierto que nunca se han cumplido.

La Perestroika, para algunos constituyó una Revolución desde arriba, llevada a cabo por grupos dirigentes del partido en el gobierno que les interesaba justificar su estilo de vida burgués, puesto que el grupo gobernante gozaba de privilegios, que no podía alcanzar el ciudadano común, y que ellos los privilegiados, no podían en un sistema colectivista pretender ser o representar una nueva  clase social en dicho sistema socialista.

La perestroika en República Dominicana consistiría en todo lo contrario a lo que ha sido la perestroika en Rusia, pues aquí en dominicana lo que pretenderíamos con los cambios estructurales sería, despojar al grupo gobernante de cualquier partido, de tanto privilegio, pero sobre todo que junto al surgimiento de ese nuevo líder se haga cumplir la ley y arranquemos de raíz la impunidad y la corrupción, sé que es una utopía exterminar por completo la corrupción, pero hacer cumplir la ley y acabar con la impunidad es posible, pues la impunidad es estrictamente político y judicial, la corrupción es sistemática y conductual, lo cual para empezar a erradicar estos dos flagelos, es imprescindible que surja una “Perestroika Dominicana”   Hasta la próxima.

 

 

 

 

Comenta