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5 de abril 2026
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3 min de lectura Cumbre

La desintegración familiar: Causas y consecuencias

Durante muchos años la familia fue considerada como una especie de altar. Un lugar donde se iba a dar y recibir apoyo emocional, consejos y estímulo para seguir adelante. La fortaleza e integración de la familia se ponía de manifiesto en días especiales; tales como día de las madres, cena de navidad, reuniones familiares, entre […]

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RESUMEN

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Durante muchos años la familia fue considerada como una especie de altar. Un lugar donde se iba a dar y recibir apoyo emocional, consejos y estímulo para seguir adelante.

La fortaleza e integración de la familia se ponía de manifiesto en días especiales; tales como día de las madres, cena de navidad, reuniones familiares, entre otros. La familia se reunía, compartía, hablaba de sus proyectos, planes y fracasos.

Pero todo ha cambiado, la familia ya no se reúne, se junta. Hoy paradójicamente, el único día (con ciertas excepciones) en que la familia más se une, es cuando fallece uno de sus miembros, como una especie de desagravio al difunto.

¿Qué ha pasado?

Los factores que de una forma u otra han contribuido a tan alarmante descalabro, son muchos, entre ellos:

a) Medios de comunicación.

Si bien es cierto que el desarrollo de los medios de comunicación es bueno porque contribuyen a la democratización de la información y a la libre expresión y difusión del pensamiento; éstos y a pesar de ser herramientas que con una buena programación pudieran ser utilizados como medios para educar y edificar, debido a la falta de un marco legal bien definido y al seguimiento responsable de un gobierno comprometido con la familia, en su mayoría están promoviendo antivalores.

b) Mal uso de la tecnología.

Otra de las grandes bendiciones de las que disfrutamos en este siglo es el avance de la tecnología, pero el mal uso de esta por niños, jóvenes y adultos, está dividiendo nuestras familias, pues en un hogar compuesto de cinco miembros, tres están usando el chat o las redes sociales y dos están viendo televisión, escuchando música o conectado en un videojuego y nadie está pendiente de nadie. Igualmente en una “reunión familiar” los cuerpos están ahí, reunidos, pero las mentes están en otros mundos, casi siempre usando el whatsapp o enviado mini-mensajes.

C) La falta de temor a Dios.

Está demostrado que el tener confianza en un ser superior, no sólo ayuda a los niños, sino también a los adultos. Cuando la gente tenía temor (aunque dentro de su ignorancia) de que un viernes santo no se podía pisar duro o hacer trabajo alguno porque eso traía consecuencias negativas, esto servía a la gente como un muro de contención durante esos días. Pero también y debido al temor a Dios sentían respeto por sus padres, madres, ancianos y hasta por los compadres. Hoy eso ya no existe.

Consecuencias

Las consecuencias todos las conocemos y de una forma u otra hemos sido víctimas: Violencia, robo, homicidios, parricidios, femenicidios y atracos. Es cierto que siempre han existido estos males, pero mientras antes eran casos aislados, hoy son casi una epidemia. Ya la vida vale menos que un celular barato gracias al criterio de tasación que hacen los delincuentes.

Son muchos los elementos que se nos quedan por enumerar, tanto en las causas como en las consecuencias, pero he ahí algunos de los principales.

Por José Luis Tejeda