RESUMEN
Haití es un país con limitaciones extremas, es un avión que no consigue levantar vuelo ni mucho menos consigue quien lo repare. Yace olvidado ante la mirada impasible de todos los países pudientes es un avión grave e intencionalmente descompuesto por poderes interesados; imperios que destinaron tropas invasoras e impusieron regímenes que responden a los hilos movidos por ellos. Esto se ha traducido como un fuerte golpe al eje principal de la nación, como lo son: la economía, la educación, la salud, la seguridad, y la estabilidad en sentido general.
Haití es un país habitado por más de 11.4 millones de personas en una superficie de 27.750km2, donde la población crece inmensurablemente cada año, perjudicando seriamente la economía, y absorbiendo cualquier crecimiento económico que esta registre. En el 2022 la economía cayó 1,7% y se espera que en 2023 caiga un 1,1% de su PIB. Todo esto combinado con la decisión de la ONU de recortar su plan de alimentación con hasta el 25% de sus beneficiarios hace pocos días.
El hecho de que en Haití no funcionen normalmente las instituciones públicas, contribuye al desorden gubernamental, al caos como país, y finalmente, todos estos fallos se traducen en un desenfoque económico que los posiciona como el país más pobre de américa y del hemisferio occidental.
Según PNUD el 65% de los haitianos viven por debajo de la línea de la pobreza y en cuanto a la esperanza de vida, no superan los 63 años, una de las más bajas del mundo.
Con el poco avance del manejo de las instituciones públicas se ven afectados en gran parte todos los puntos que deben favorecer a un país para marchar favorablemente como nación. La seguridad es muy inestable por lo débil que son sus cuerpos castrenses y por el poder que exhiben las bandas, al punto de matar al presidente Jovenel Moise. La educación se deteriora cada vez más producto de la ingobernabilidad existente y el desmejoramiento progresivo en sus planteles escolares, a parte del terror impregnado por las bandas, que disminuye la matrícula escolar y hace que el 23% de la población sea analfabeta
Otro factor es que, la mayoría de los niños deben enfocarse en llevar dinero a sus casas, en vez de ir a estudiar, ya que la pírrica economía ha llevado a un sálvese quien pueda, presentando un número significativo de un 1,5 millones de personas que no tienen empleos.
La falta de educación y el mal manejo de la nación, se convierte en un caos en todas las esferas.
El medio ambiente se ha visto lacerado, ya que ha sido tomado como opción económica para subsistir, al punto de tomar árboles que dan frutos para usarlo como fabricación de carbón.
Esto ha creado una nación desorientada, inviable y enferma, lo que hace que más aún se complique la situación, con un país destrozado estructural, social y económicamente. Sin voluntades políticas para echar hacia adelante.
Desgraciadamente el 60% de los haitianos no tienen acceso a la salud y el 80% del sistema sanitario es privado, algo catastrófico para un país tan pobre.
La Republica Dominicana viene librando diferencias políticas entre los dos países. En República Dominicana se ha logrado un estado organizado, con puntos que resolver, pero muy diferente al caos que atraviesa la Nación haitiana. Tenemos una cultura definida, y un sentir patriótico que nos motiva a cuidar nuestro suelo. Hay grupos organizados que se interesan en el medio ambiente, que hacen jornadas de reforestación, limpieza de basuras en ríos, cañadas y playas y grupos sociales voluntarios que tratan de cubrir espacios donde las autoridades no pueden llegar.
Es un estado creciente y que seguirá creciendo, porque tenemos un pueblo interesado en el ascenso de la Republica Dominicana como nación.
Pero cuidado!.
Las confrontaciones con Haití que venimos librando desde hace cientos de años no se nos pueden olvidar. Haití tiene como doctrina la convicción de que esta parte de la isla les pertenece, se les ha hecho prácticamente imposible lograr su objetivo, pero no desisten, están usando planes larvados, que le costara muchos años su instrumentación. Nos están regalando el caballo de Troya, están haciendo una invasión pacífica y dirigida, que la podemos notar a diario.
A los jóvenes mayormente nos ha tocado defender este amado pedazo de tierra que es nuestro timbre de orgullo, ellos lo saben, por eso debemos hacer sentir cada día más la pasión que provoca la defensa a la patria. La familia, las escuelas, nuestros influencers y todo el que tenga cierto liderazgo, está en el deber de estimular en dirección a la defensa de la patria.
Los haitianos pasivamente nos están insertando rasgos de su cultura, he visto dominicanos darle muerte de manera poco usual a otro compatriota en suelo dominicano, o grabar cuando alguien está en algún malestar. Se están quemando muchos árboles, Los ríos se están disminuyendo, se están educando aquí, están conociendo todo de nosotros y nosotros nada de ellos.
Cuidar nuestra patria es la labor y el deber de todos los sectores de este país, la sangre es el recurso que garantiza nuestra firme decisión de defender la soberanía y el primero que se debe estar dispuesto a perder a la hora de defender el suelo de la bachata, del mangú, el merengue, del arroz habichuela y carne. De la pelota, de la política, de la gente alegre y solidaria. De la tierra de Bosch, de peña Gómez, de Manolo Tavares, de las hermanas Mirabal, de Amín Abel, de Orlando Martínez, de Caamaño. De la tierra de Duarte, Sánchez y Mella.
Debemos usar el país de Haití como un espejo comparativo de hacia donde no debemos llegar, quererlos como seres humanos que son, hijos de Dios, pero nunca jamás olvidarnos de nuestras diferencias ideológicas sobre el territorio.
Que no nos abrume su debilidad para que no choquemos con su fortaleza….
POR DR. JEAYSSON PÉREZ
