RESUMEN
La Alcaldía del Distrito Nacional debería animar a la ciudad a mejorar la calidad de la vida urbana de sus ciudadanos, basado en la planificación urbana, en el cuidado y respeto del medio ambiente.
Como ejemplo de esto tenemos a la Ciudad de Vitoria-Gasteiz, capital de Álava, una ciudad que ha hecho grandes avances en la ambientación de un hábitat urbano tradicional. El llamado “Cinturón Verde”, una zona verde semi-natural parcialmente recuperada de áreas degradadas, bordea el centro de la ciudad garantizando a toda su población, un cuarto de millón de vidas, dentro de los 300 metros de espacio verde, varias medidas se han adoptado para ayudar y aumentar los servicios de la biodiversidad y el ecosistema. La distinta flora y fauna son monitoreadas y la desaparición del hábitat se reduce.
Dicha ciudad, la cual es la segunda más poblada del País Vasco, supo hacerle frente a la escasez de agua, a través de la reducción de su consumo de agua en la última década. Muchas inversiones relacionadas con el agua se han hecho para mejorar el suministro y su calidad, reducir las pérdidas por el malgasto, y el trabajo hacia el consumo sostenible. Su mayor objetivo es reducir el consumo doméstico de agua por debajo de 100 litros por habitante por día.
Mientras tanto, en la República Dominicana, específicamente en el Distrito Nacional, que es la parte más desarrollada del país, aún no se ha visto un plan integral para el ahorro del preciado líquido. La Alcaldía del Distrito Nacional se ha desligado de muchas funciones que le competen, solo pensando en construcción más que en la elaboración de planes que tiendan a convertir la ciudad en un espacio verde para sus habitantes.
Santo Domingo es una ciudad sin criterios ambientales y me refiero a esto porque no se ha tomado en cuenta ningún tipo de soluciones para el enfrentamiento de temas puntuales como son: el calentamiento global, el ordenamiento sostenible del suelo, la gestión eficaz de residuos, la calidad de la atmósfera local, el tratamiento de aguas residuales, el consumo de agua, el ruido y la gestión ambiental del municipio.
Sobre estos temas la Alcaldía del Distrito tiene que prestar suma atención, ya que una ciudad para ser moderna, primero debe ser una ciudad verde, una ciudad en la que sus habitantes puedan desenvolverse de una manera eficaz y que no lesione el medioambiente.
Por Gustavo Valdez
El escritor es abogado especialista en Derecho Ambiental.




