RESUMEN
Desde que el ser humano evolucionó pasando del período Paleolítico Superior, a la etapa llamada “Revolución del Neolítico” donde abandonó la vida nómada para convertirse en sedentario, formando así comunidades y aldeas, empezó a utilizar la geopolítica. Los elementos claves que le permitieron al ser humano la formación de las primeras comunidades, fue el aprender el arte de la agricultura y la ganadería.
Cuando el ser humano aprendió a criar sus animales, en vez de tener que cazarlos, lo mismo que el cultivo de los productos agrícolas necesarios para no tener que recolectarlos, esto le facilitó la construcción de chozas y el poder realizar su vida en aldeas. Estos primeros aglutinamientos humanos siempre se realizaron en las orillas de ríos, mares o lagos en torno a las tierras más fértiles, es ahí donde entra la geopolítica, al tratar de ubicar o conquistar los mejores espacios; no solo para implementar la agricultura y la ganadería, también para realizar el comercio.
No todos los primeros grupos humanos que se radicaron en aldeas contaron con la suerte de ubicarse en terrenos fértiles aptos para la agricultura y la ganadería. Hay pueblos que tuvieron la suerte de ubicarse en lugares con recursos valiosos (tierras fértiles, recursos forestales, mineros o de buena pesca), pero otros no contaron con estos recursos en abundancia y según fueron creciendo las poblaciones tuvieron necesidad de buscarlo.
El que todas las poblaciones no contaran con los recursos suficientes, fue la causa de que se produjera un desigual desarrollo entre ellas, esa desigual diferencia, fue motivada en gran medida por las técnicas que desarrollaron algunas naciones, como la irrigación y algunos modos de cultivos; también contribuyó el arte de utilizar los metales.
Las diferencias en la producción y desarrollo provocaron las primeras guerras, estas mismas motivaciones han seguido impulsando las numerosas batallas y guerras a través del tiempo, hasta nuestros días. Esa ha sido la historia, muchas naciones han invadido y conquistado a otras para apoderarse de sus recursos o para esclavizar a sus habitantes. También muchas guerras se realizaron después que las naciones desarrollaron el comercio organizado, para aprovecharse de los puntos estratégicos, como puertos y rutas de desplazamiento.
Invasiones y Batallas Épicas
Nos imaginamos, como muchos pueblos de la antigüedad y para ello contamos con muchas evidencias arqueológicas, de cómo pueblos antiguos escenificaron numerosas batallas por apoderarse de los principales recursos, en el transcurrir del tiempo en los diversos continentes. Estas evidencias de batallas las podemos observar como ya expresamos, en registros arqueológicos como: restos de osamentas, restos de utensilios de guerras, dibujos y pinturas, así también con narraciones o cantos tradicionales, lo mismo que con escritos antiguos en todos los continentes.
Hay batallas y guerras muy importantes, expuestas por historiadores muy antiguos, como Heródoto, entre otros, de las cuales vamos a destacar en este artículo las siguientes:
La Batalla de Kadesh, escenificada en la llanura del sur de la actual Siria moderna, considerada la principal del mundo antiguo registrada, se produjo con el despliegue de carros de asaltos tirado por caballos entre las naciones de Egipto comandado por su Faraón Ranses II, y el Rey de los Ititas Mowattali, quienes luchaban por el control del levante Mediterraneo, en el año 1274 a.c. Como consecuencias de esa batalla en la sede de la ONU, reposa el primer tratado de paz del que se tiene registro.
Las llamadas Guerras Medicas: en el año 490 a.C., en la comunidad de Maratón en los campos y playas del este de Atenas, se libró una histórica batalla entre el rey Darío I de Persia quien invadía a los atenienses, estos últimos lo derrotaron en Maratón. Fue aquí donde se produjo la acción heroica de Filipides, quien caminó hasta Esparta buscando el apoyo de ese pueblo. Los persas buscaban apoderarse del mediterráneo y de las riquezas de Atenas. En el 525 a.C., los Persas lograron dominar a los faraones de Egipto, pues ya no solo buscaban apoderarse del Mediterráneo, también querían el norte de África.
Conquista por Roma de Cartago: en los primeros siglos del desarrollo del vasto Imperio Romano, una de sus estrategias fue la de apoderarse del comercio y de todos los recursos del mares Mediterráneo, Rojo y Negro. Por más de un siglo se produjeron numerosas batallas, entre los generales romanos y los cartagineses, hasta que en el año 146 a.C. el general Escipión de Roma, derrotó al General Anibal, destruyendo y arrasando hasta los cimientos la ciudad de Cartago, eso le permitió, no solo la conquista del Mediterráneo, también se apoderaron de Asia Menor, el norte de África y terminaron de conquistar a Europa.
Los romanos conquistaron La Galia, hoy Francia en el 58-51 a.C., a Britania en el 43 a.C., ocuparon Alejandría en el 80 a.C, también a Egipto en el año 30 a.C. hasta el 640 d.C., Egipto fue el granero de Roma por mucho tiempo.
Los romanos también invadieron y conquistaron a Judea en el año 64 a.C., este territorio les sirvió de enclave estratégico entre oriente y occidente, sobre todo en el comercio, además le sirvió para imponerles grandes tributos a sus pobladores. Recordemos que Jesús de Nazaret nació y murió con su pueblo invadido por los romanos.
Posterior al nacimiento y muerte de Jesucristo, han sido innumerables las guerras y batallas realizadas por naciones, casi todas movidas por las ambiciones geopolíticas entre las principales podemos mencionar: las conquistas de Carlos Magno en Europa, las guerras libradas por los árabes musulmanes para expandir la religión islámica.
También el mundo vivió las guerras de la expansión del imperio Otomano, las campañas militares del general Napoleón Bonaparte. Otro hecho significativo fue el llamado “Descubrimiento de América” y las diversas campañas militares de los conquistadores por apoderarse de los territorios y recursos del continente Americano. En este recuento histórico no debo de dejar de destacar, la primera y la segunda guerra mundiales que recompusieron el mapa político de Europa y otros continentes, esta última guerra puso a pruebas el máximo poder bélico utilizado por el hombre hasta ese entonces.
Invasión de Rusia a Ucrania
En los actuales momentos, no solo el mundo vive tras las consecuencias de la pandemia del Covid-19, que además de dejar más de 6 millones de muertos y una economía desequilibrada, a esto se le ha sumado el conflicto bélico que sostiene Ucrania, después de ser invadida por la poderosa nación Rusa. Ucrania país que había pertenecido a la Unión de Naciones Socialistas Soviéticas (URSS), alianza que terminó con la llamada “Perestroika” en el 1990.
Esta invasión, unida al Covid ha producido una inflación mundial, que también amenaza con un desabastecimiento de los principales productos de consumo universal.
Vladímir Putin el presidente actual de Rusia, justifica la invasión y guerra no declarada contra Ucrania, porque este último país pretendía pertenecer a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), cosa a lo que Rusia se opone, su justificación es que no quiere tener en sus fronteras a potenciales enemigos.
Quienes tenemos conocimientos sobre la geopolítica, sabemos que hoy día esa justificación es falsa, el presidente Putin ha hecho esta guerra, lo mismo que desarrollo la del 2014 para apoderarse de la península de Crimea, con el único objetivo de tener un paso directo terrestre, a través de Ucrania, hacia los mares del norte como punto estratégico, además pretender anexarle un buen territorio a Rusia. No olvidemos también que Ucrania es uno de las naciones con mayor producción de granos y tiene, una de las mayores reservas de minerales del mundo, incluyendo el codiciado Litio.
La tecnología bélica que hoy tienen las naciones como Estados Unidos de América, Rusia, China, El Reino Unido, con arsenales nucleares ensamblados en misiles de largo alcance, que les permiten recorrer y estallar a millares de kilómetros, borrando del mapa a cualquier ciudad o país si lo desean, nos hace pensar que la escusa de una nación enemiga cercana es simple excusa.
Hoy día la poblaciones y las naciones del planeta, vivimos en una coyuntura difícil, con enfermedades que circulan amenazando la salud de los humanos, con una inflación como ya expresamos que agobia la economía de las personas y de los Estados.
Nuestra República Dominicana no ha escapado a la realidad que vive el planeta, a pesar de que el gobierno dominicano encabezado por Luis Abinader se le ha visto realizar grandes esfuerzo trabajando con determinación, para palear estas dificultades; sin embargo, los problemas a los que nos enfrentamos son muy contundentes y por lo tanto nos siguen afectando.
La amenaza de desabastecimiento de alimentos que exponemos en este artículo y que hace unas semanas, organizaciones como la de Las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, (FAO) nos han advertido, se inclinan en sugerirles al gobierno que incorpore cien o doscientas mil tareas de tierra del antiguo Consejo Estatal del Azúcar (CEA) y otras que sean propiedad del Estado a la producción agrícola, entregándosela a las Fuerzas Armadas, para producir rublos de ciclo corto, mientras permanezca esta situación mundial.
Es hora de que los líderes sociales, políticos y de los renglones económicos unan esfuerzos para contrarrestar estos males, presentes y futuros. Además es momento de pedirle a nuestro Dios omnipotente que intervenga a favor de nuestro planeta, para que las naciones, los hombres y las mujeres sean cada día más amigables y más humanos.
Por Angelito Manzueta De La Cruz
