RESUMEN
El exprimer ministro y canciller haitiano Claude Joseph, joven intelectual que además de estos puestos, ha ocupado otras funciones públicas y privadas en su país de origen y en los Estados Unidos de Norteamérica. Este político haitiano, ha diseñado y ejecutado desde un buen tiempo hasta ahora, una estrategia que le ha venido dando muy buenos resultados; que es la de convertirse en líder de la corriente anti dominicana, que existe y ha existido siempre en Haití.
Históricamente, en la vecina nación ha existido un sector anti dominicano, formado por una parte de la clase política y por una corriente de de la oligarquía. Esa aptitud contra el pueblo dominicano por parte de esos sectores, se inicia con las invasiones de inicio del siglo XIX dirigidas por Tousait Luverture, cuando aún nuestra nación no se había convertido en Estado.
Ahora Claude Joseph, con sus ataques desenfrenados hacia sectores representativos de la República Dominicana, busca ganarse la simpatía del pueblo haitiano. Un pueblo sufrido y aturdido, por episodios que se han desarrollado en aquel territorio; provocado no solo por la naturaleza, sino también por la clase política incompetente de Haití.
Los pueblos, desde los orígenes de las primeras civilizaciones necesitan seguir a un líder, que los dirijan sobre todo en tiempos de crisis y Claude Joseph que es un profesional, sabe que el pueblo haitiano está desorientado y busca venderse como su salvador. Joseph quiere culpar a los dominicanos de la tragedia que abate a esa pobre nación; con ello trata de ocultar la incompetencia de la elite gobernante haitiana, que históricamente es la verdadera responsable de su fracaso como Estado.
Esa elite política militar, como ya afirmé, es la responsable del fracaso del Estado haitiano, lo que es una pena, si recordamos que esa nación se constituyó, en el primer país en independizarse de Latinoamérica. Es responsable ya que la crisis haitiana, inició con el triunfo de su revolución de independentista; cuando sus líderes revolucionarios ordenaron quemar todas las propiedades francesas para poder obtener su victoria, y posterior como consecuencia de los sucesivos gobiernos corruptos e incompetentes que Haití ha tenido hasta la actualidad.
También es real, “ya que no se puedes tapar el sol con un dedo”, que en nuestro país hay un sector anti haitiano. Pienso que ese pequeño sector actúa motivado por las vivencias y consecuencias, de las diversas invasiones de que fue objeto nuestro país desde el 1800, hasta el 1856, por parte del ejército haitiano. No es la actitud de las mayorías de dominicano, pues este país se ha caracterizado, por ser una nación de gente receptiva con todo el mundo.
Por lo expuesto anteriormente, me gustaría ver que nuestro presidente Luis Abinader y su gobierno, ignoraran las declaraciones de Claude Joseph, ya que estos pronunciamientos lo que están buscando es respuestas; precisamente pienso que la prohibición de venir a nuestro país, a él le ha convenido, eso era parte de lo que él está buscando, para presentarse como victima antes sus conciudadanos. Lo inteligente es, no ayudarlo en sus pretensiones, actuar con el juicio del decano de los concejeros políticos, Nicolás de Maquiavelo, cuando en su obra El Príncipe, escribió “que es mejor muchas veces actuar con la fiereza del león, pero con la astucia de la zorra”.
Es bueno que nuestro gobernante, siga colocándose en el medio de esos sectores que históricamente han azuzado, unos los anti dominicanos que se mueven en Haití, y los que desde nuestro país no disimulan sus sentimientos no cargados de santidad. Luis Abinader ha demostrado, ser un hombre con buenos ideales y con sentimientos nobles; pues no está demás, seguir los concejos de Aristóteles, cuando exponía en sus cátedras de filosofía, en la búsqueda de la lógica como ciencia, siempre recomendó “el punto medio de las cosas”.
Veo con simpatía, que nuestro presidente Abinader, siga como lo ha venido haciendo defendiendo la nacionalidad dominicana, pero buscando siempre con organismos internacionales, la mejoría de Haití, la ayuda es lo que les conviene a ese pobre pueblo y a nosotros también, porque así tendríamos menos cargas.
En un diplomado sobre ciencias políticas y relaciones internacionales, que quien escribe tuve el honor de realizar hace unos años, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), uno de los catedráticos con amplia experiencia en funciones diplomáticas; expuso que cuando no se está seguro de los beneficios en un asunto en este campo, puedes ser simple o complejo, la mejor fórmula es, “actuar como viere”. En este caso lo mejor es, acudir a la experiencia de gobiernos democráticos nacionales o extranjeros.
Me gustaría ver a todos los dominicanos, inspirados en emular el pensamiento político social del insigne padre de la patria Juan Pablo Duarte, hombre que luchó y coordinó la creación de nuestro Estado, libre de odios, ni rencores contra ningún país. En él nunca se observó ninguna actitud racista.
Duarte no tuvo odio, porque así lo expresó y lo evidenciaron sus actuaciones, ni contra Francia, España e Inglaterra, ni contra Haití. Del vecino país dijo, reconocer lo mismo que Simón Bolívar, el valor de ese pueblo para convertirse, en la primera nación en lograr su independencia de Latinoamérica, pero que su lucha en la parte este de nuestra isla de Santo Domingo, tenía un único objetivo: “el de hacer de la República Dominicana, una nación libre e independiente de toda nación extranjera”.
Por el licenciado Angelito Manzueta
