RESUMEN
Cada año, los reportes epidemiológicos siguen reflejando una prevalencia creciente de pacientes con diagnóstico de cáncer, en ocasiones en estadios clínicos avanzados.
Independientemente de que cada año los avances en cuanto a los estudios de imágenes, pruebas clínicas y el incremento en la investigación han llevado a qué esté padecimiento sea detectado en estadios tempranos, el factor económico y las limitantes en las coberturas por parte de los manejadores de los sistemas de salud, sigue siendo una causa de alto impacto la mortalidad por cáncer.
La sobrevida en muchos tipos de tumores a aumentado debido al creciente número de fármacos que cada día van dirigiendo la terapéutica a una diana, que procura «curar» con el menor daño colateral.
Las autoridades del área, procuran estimular estilos de vida saludables a fin de reducir los factores de riesgo, la educación en salud también es un punto que entra al juego. La importancia de la vacunación en las poblaciones diana con la vacuna contra la infección del papiloma virus por ejemplo, procuran disminuir la prevalencia de este, agente causal del cáncer de cuello uterino, así de canal anal, pene y cavidad oral.
Procurar chequeo rutinario en las pacientes sexualmente activas y en los grupos vulnerables a esta infección resultan de gran importancia en el tamizaje de las lesiones precursoras al desarrollo de un cáncer avanzado.
Los programas nacionales de detección temprana de tumores como el cáncer de mama, así como las campañas focalizadas a crear conciencia en la población de riesgo cumplen un objetivo: buscar disminuir la ocurrencia de lesiones en etapas avanzadas.
En este engranaje entran los especialistas del microscopio: el patólogo; parte esencial del equipo multidisciplinario en el diagnóstico, tratamiento y evolución del paciente oncológico.
Lamentablemente no todos los servicios de la red pública cuentan con todos los requerimientos para poder afirmar que se tiene un departamento de Patología al nivel del requerimiento, tanto técnico, insumos y personal para una labor de tanta relevancia.
El médico patólogo es en cierta medida, el auditor del proceso tanto de diagnóstico como de tratamiento, no solo del paciente oncológico. A pesar de ser el que menos interactúa con el paciente, al final es quien mejor lo ve.
Así que también cuenta…
POR EL DR. JOSÉ MIGUEL CRUZ-ARIAS
*El autor es médico patólogo, presidente de la Sociedad Dominicana de Patología, presidente de la Asociación Centroamericana y del Caribe de Patología, director ejecutivo de LAPMERCO SRL.
