RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- De acuerdo con el pastor Anderson Núñez, la palabra narcisista viene de “Narciso”, un joven de la mitología griega, sumamente bello, que se enamoró de su imagen al verla reflejada en el agua.
En la actualidad el narcisismo es considerado un trastorno mental, que despierta en las personas el deseo excesivo de ser siempre el centro de atención, de admiración y lo más importante en el mundo.
A aunque es un mal que no tiene género, debido a que afecta a hombres y mujeres, el pastor aseguró que el trastorno de la personalidad narcisista tiene mayor presencia en la comunidad masculina, porque tienden a ser más autoritarios, vanidosos y hasta sentirse con derecho de explotar a otros.
“Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado”, leyó el pastor en Romanos 12:3-16, argumentando que todo lo que ocurre en el mundo está documentado en la biblia.
En tal sentido, expuso que el problema del narcisismo es que hace que las personas creen un concepto herrado de sí mimos, los llena de arrogancia y altanería, cualidades que le restan belleza a la creación de Dios.
Durante la conducción del programa “Cristianos en Confianza”, transmitido por la plataforma digital El Nuevo Diario TV, Núñez indicó que el narcisista usa a los demás a su antojo, “pero a él no le interesa tu vida”,
“Cuando ayudan, lo hacen para que lo vean y él usa la ayuda para llenar un ego de narcisista, hay personas que te van a usar por un tiempo. El narcisista le gusta que le caigan atrás, le gusta dejar la gente esperando en la oficina”, expuso.
El pastor pidió a las personas narcisistas colocar su situación en las manos de Dios, porque solo él puede cambiarlos, “ya que no hay psicólogo que cambie un narcisista”.
“El apóstol Pablo era un narcisista fuera de la mano de Dios, dice la palabra de Dios que Pablo tuvo que ver en la muerte de Esteban y la ropa cayeron a los pies de Pablo, luego el señor se le aparece y lo tumba de un animal, no se sabe si es caballo, camello o burro, pero lo tumbó Dios, no esperes que Dios te tumbe para reconocer que tú eras un arrogante, una persona que no tenía compasión con nadie”, expuso.
Comentó que en este tiempo donde el orgullo prima hace falta más personas humildes, “porque grande solo Dios”.




