El héroe y su “hazaña”

Por Francisco S. Cruz martes 18 de febrero, 2020

 El país oyó, clarito, lo que vociferó una niña engreída en medio de una perplejidad nacional -el hecho insólito de una, hasta ahora, falla tecnológica posible pero que el órgano llamado a prever no previó; y, en consecuencia, debe haber culpables-: “Mi padre [se oyó decir a la niña],…le quedas demasiado grande a este país”, mas, el día después, como para rematar, la atalaya de los lunes –un ex rector- repica que el héroe “tenía razón”, ¿cuál razón?, la de ser el único actor político que se quedó con su relato fantasioso, ya fijación, de “fraude electoral” que, dicho sea de paso -en el video que se filtró entre el pleno de la JCE y los delegados de los partidos políticos-, nadie levantó como argumento, sino que se suspendieran las elecciones a nivel nacional, con la salvedad de la posición del PLD que pidió solo fuera parcial o donde se hubiese detectado fallas técnicas, vale decir en el voto electrónico, lo cual, en el fondo, venía a coincidir con la exigencia de voto manual de la oposición –que, ahora, curiosamente, quiere poner fecha y modalidad de votación (¿extraterrestre?)-.

Y por ello, la pregunta del millón es: ¿por qué razón, la oposición, si estaba segura de su triunfo electoral, no defendió la votación en los 140 municipios donde el voto era manual y se desarrollaba sin  mayores problemas? Sencillo, seguramente, se sabía derrotada, pues, en buena lógica o certeza política-electoral, nadie cede, tan fácilmente, a no defender lo conquistado o seguro (¿auto-harakiri o, “sabotaje”, como ha sostenido el PLD, para forzar unificar las elecciones?).

Sólo el PLD -y aliados-, como partido, defendió que no se suspendieran las elecciones a nivel nacional y donde el voto era manual, en franca y coherente defensa de respeto a la voluntad popular ya expresada. Y tal posición, no se alejaba de salida igual ya puesta en práctica en otros países latinoamericanos, ante eventualidades parecidas.

Lógicamente, hay que decir que el órgano rector de las elecciones no estuvo a la altura preventiva -ni de gerencia efectiva- de lo que fue un asedio y cuestionamiento previo a las elecciones y que, en consecuencia, debió prever y consensuar posibles escenarios, como el acontecido, y no quedar en el papelazo. Por ello, en cierta forma, quedó justificado, el suspender las elecciones aunque no el sabor amargo de un hecho sin precedente en los anales de nuestra historia contemporánea.

Finalmente, lo de héroe -de la niña engreída-, ni mucho menos, “el tenía razón” les caben al ex presidente, pues está lejísimo del prototipo Mandela y del nulo egocentrismo de Mujica. Le cabe, eso sí, el de novelista estacionario o monotemático… (¡Increíble!).

 

Por Francisco S. Cruz

Anuncios

Comenta