Los desafíos que enfrentamos todos en el año 2020, nos hicieron evolucionar de manera apresurada en dar soluciones a conflictos de familia que antes de la pandemia no tenían
presencia. Me refiero a los incumplimientos de pagos de pensión de pensión alimentaria como consecuencia de los despidos y pérdida de ingresos laborales, además del cierre de los
tribunales durante unos meses, del mismo modo situaciones relativas al incumplimiento de regulación de visitas a aquellos padres que separados viven en el extranjero y los niños no
podrán reunirse con ellos por las restricciones de los vuelos a ciertos países.
En resumen muchos retos que enfrentar para el próximo año 2021 están en lista de espera.
El principal la educación a distancia de los niños y niñas con lo que se ha estado cumpliendo por el momento, pero que es una situación atípica que ocasiona muchos problemas a los padres como a los hijos.
El reto es poder cumplir efectivamente con la educación integral de nuestros hijos e hijas.
Igualmente en lo relativo a la relación de los niños y niñas con su entorno social debido a las restricciones de distanciamiento con otros niños y niñas. La lista puede resultar estresante,
pero es importante tomar control de las situaciones y mentalizar las posibles vías de soluciones que podemos ofrecer a ellas.
Una preocupación muy común de las familias es en relación al tema de la vacuna contra el Covid-19 y la seguridad de los niños y miembros de su familia. ¿Saber si tendrán que vacunar a
sus hijos?, que tan segura ¿puede resultar la vacuna? y si es necesaria la autorización de los padres para la vacuna de los niños? en caso de que exista algún conflicto en relación a esa
situación.
Muchas preguntas y pocas respuestas concretas, pero en realidad debemos esperar el desarrollo de los acontecimientos; Por el momento los estados quienes ya están aplicando el
protocolo de implementación de la vacuna en sus países, indican que posiblemente la cantidad no alcance para vacunar a los niños y niñas debido a que el protocolo de aplicación da prioridad
a la población más vulnerable.
Los médicos y enfermeras por estar más expuestos al contagio, seguido de las personas envejecientes o personas con condiciones de vulnerabilidad y luego los
adultos que alcancen, dada la inmensa demanda mundial, no todo el mundo podrá recibir la vacuna al mismo tiempo. Llevará meses o incluso años crear dosis de vacunas suficientes para
todas las personas del mundo.
En República Dominicana contamos con la Ley No. 352-98 sobre protección de la persona envejeciente que define como persona envejeciente “toda persona mayor de sesenta y cinco
años de edad, o de menos, que debido al proceso de envejecimiento, experimente cambios progresivos desde el punto de vista psicológico, biológico, social y material.”
Lo primordial es que los gobiernos dispongan de los protocolos adecuados para que los miembros de la familia más vulnerables puedan recibir de forma efectiva la dosis
correspondiente, sin vulnerar con esta distribución sus derechos a la integridad y a la salud.
Confiamos en que todos los procesos científicos seguirán avanzando efectivamente para contrarrestar este virus y sus mutaciones para poder erradicarlo de manera eficaz, con lo que
podremos disfrutar de nuevas oportunidades en el próximo año 2021.
Por Lic. Katherine Matos
