RESUMEN
Nuestro padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, en su proyecto de ley fundamental escribió que el estado se dividía en cuatro poderes: Poder Legislativo, Poder Ejecutivo, Poder Judicial y por ultimo el cuarto poder, Poder Municipal.
Ni en el pasado, ni en la actualidad, se ha considerado ese cuarto poder, aunque en la práctica es una realidad porque la constitución dice en su artículo 199 que “El Distrito Nacional, los municipios y los distritos municipales constituyen la base del sistema político administrativo local. Son personas jurídicas de Derecho Público, responsables de sus actuaciones, gozan de patrimonio propio, de autonomía presupuestaria, con potestad normativa, administrativa y de uso de suelo, fijadas de manera expresa por la ley y sujetas al poder de fiscalización del Estado y al control social de la ciudadanía, en los términos establecidos por esta Constitución y las leyes”.
Pero Juan Pablo Duarte en ese entonces, manifestaba la importancia de los gobiernos locales como contrapeso del gobierno central y el papel que juegan estos para la descentralización, garantizando el bienestar social, económico y la prestación de servicios eficientes a todos los munícipes, ya que el gobierno central es incapaz de cubrir toda la geografía nacional y ahí es cuando entran los gobiernos locales y su trabajo en brindarles servicios eficientes a sus munícipes, para gozar de una mejor calidad de vida, llevando a cabo políticas inclusivas y sostenibles para el desarrollo de la demarcación, promoviendo la democracia local y la participación ciudadana mediante el Presupuesto Participativo Municipal (PPM), identificando las demandas desde el ámbito comunitario y así darle prioridad a estos proyectos.
Hoy en día el país está dividido en 158 municipios y 235 distritos municipales. A un año de que las nuevas autoridades municipales tomaran posesión el 24 de abril del pasado año 2020, en medio de una crisis sanitaria de carácter global y primera vez desde la restauración de la democracia dominicana en 1966, unas autoridades electas se juramentan en una fecha diferente al 16 de agosto.
La alcaldía es la institución que mejor puede reconocer las necesidades básicas de una comunidad, ejerciendo así una democracia directa mediante el Presupuesto Participativo Municipal (PPM) y vistas públicas en temas de interés colectivo y es trabajo de la juventud empoderarse en sus comunidades y aprovechar esos mecanismos para realmente influir en las decisiones políticas y exigir las garantías de sus derechos. Depende de nosotros los jóvenes ejercer nuestra ciudadanía a favor de los intereses de nuestras comunidades.
Por eso cada joven en cada municipio y distrito municipal debe ser un actor político, organizarse y exigir su participación en el poder político municipal, para lograr cambios en la sociedad. Todos tenemos poder político y como jóvenes tenemos que hacer valer nuestra voz, como ocurrió en las pasadas elecciones municipales fallidas del año 2020, con las manifestaciones en la plaza de la bandera, las cuales marcaron un hito en la democracia dominicana, representando así el despertar de la juventud del país.
Como ciudadanos jóvenes, somos responsables de continuar el trabajo que se ha iniciado con el renacimiento de la buena política, abogando por mayor transparencia, buen manejo de los recursos y siendo los principales veedores en general de nuestras autoridades, especialmente las autoridades municipales, las cuales son con las que estamos más en contacto. Debemos seguir tomando acciones, asumiendo causas con sus respectivos retos y tomar conciencia de nuestro poder político. Nadie es actor político individual, siempre es colectivo y la organización toma un papel importante en ese aspecto. Considero que ningún joven en este tiempo puede ser indiferente a las causas políticas de su comunidad y es tarea de todos enseñarnos los unos a los otros, los temas políticos que son de nuestra incumbencia e influyen en nuestra vida.
El país ha estado en un proceso de transición democrática desde el año 1978 y el objetivo es consolidarla, lo cual es una responsabilidad de todos los jóvenes dominicanos que somos actores políticos, empezando por la conquista del “Poder Municipal”, el más influyente en las comunidades, para que en un futuro las mayorías de los alcaldes o alcaldesas, regidores/as, directores/as distritales y vocales, sean jóvenes políticos acordes a las exigencias del siglo 21.
Por Edwin Rafael Pérez
