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8 de febrero 2026
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El cobarde de Alan (1 de 2)

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RESUMEN

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El fenecido expresidente Alan García había sido el mandatario electo más joven de Perú, al alcanzar el cargo con tan sólo 36 años de edad. Fue el primer jefe de Estado profesional. Estuvo entre los líderes políticos más controversiales de su país, siendo así que luego de lograr dos mandatos no consecutivos a la Presidencia, lo abarrotaron múltiples denuncias por presunta corrupción y malversación de fondos.

García empezó sus estudios en la Universidad Católica de Perú y culminó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde obtuvo el título de Abogado. En 1972 realizó un doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid, y luego se gradúa de sociólogo en el Instituto de Estudios América Latina en París, capital de Francia.

Escribió obras literarias como El Desarme Financiero: pueblo y deuda de América Latina, La Defensa de Alan García, La Década Infame, y la más polémica de todas, “El Mundo de Maquiavelo” que narra la presunta persecución política que se tenía en su contra, donde en uno de sus capítulos explica como escapa de los militares en el régimen de Fujimori.

En el año 1977 se contacta con Víctor Real Haya de la Torre, fundador de partido Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), y se une fielmente a su partido. Ya más adelante lo hacen secretario nacional, luego secretario general y en el 1980 lo eligen como diputado por el APRA.

El “Caballo loco”, como se le conocía, llegó por primera a la presidencia en el año 1985 por una de las más elocuentes habilidades que debe tener un líder para alcanzar la primera magistratura de una nación, la oratoria.

Entre las propuestas de campaña aseguraba solucionar las necesidades básicas más urgentes que enfrentaba la población en ese entonces, entre ellas, la deuda externa, la inflación y eliminar exhaustivamente el desempleo. Se enfrentó contra el Fondo Monetario Internacional (FMI) para defender las imposiciones de la banca internacional, proponiendo reforzar el sistema financiero de Perú.

Alan apoyándose en la Constitución peruana emite un decreto sobre la nacionalización del sistema financiero y bancario, penetrando a un sistema independiente al dólar y de la inversión de las ganancias de la moneda americana.  Esta decisión condujo a que el Banco Central de Reservas de Perú perdiera sesenta millones de dólares equivalentes en ese entonces a siete mil quinientos millones de pesetas peruanas. De igual forma, el “Caballo loco” ordenó la clausura de todas las agencias de cambio.

Esta decisión más otras, crearon una hiperinflación en la economía peruana, dejando a García desacreditado y con un alto crecimiento del terrorismo, en especial del grupo Sendero Luminoso, de la tendencia Maoísta.

A causa de la hiperinflación se hiso necesario cambiar la moneda oficial dos veces (Sol e Inti), lo que conllevó a una escasez de los productos de primera necesidad.

El desplome de la economía llevó a que la popularidad de Alan se desmorone al punto de que al entregarle a Alberto Fujimori el poder, tuvo que salir de inmediato del país, puesto que las agrupaciones populares amenazaban con someterlo a la justicia.

Retornó al país a la salida de Fujimori, postulándose para las elecciones del 2001 contra Alejandro Tolentino, quien fue el líder de la oposición, pero perdió.

En el año 2006 se postuló nuevamente por el  partido socialdemócrata APRA, siendo este el partido vetusto de Perú, y gana las elecciones en segunda vuelta hasta el 2011, contra Ollanta Humala identificado con el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez (ya fallecido).

El 17 de abril de este año Alan García se suicida de un disparo en la cabeza cuando iba a ser arrestado por órdenes de la Justicia peruana. Esta lo estaba investigando por haber estado involucrado en actos de corrupción con la constructora brasileña Odebretch, compañía que está siendo investigada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, junto a otros 10 países de América Latina tras haber sobornado a presidentes, expresidentes y funcionarios del gobierno de 12 naciones, incluyendo la República Dominicana.

Entonces, es propicio preguntar si el funesto suicidio de García ¿fue un acto de cobardía o valentía?

Por: Abrahan De La Cruz Zapata

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