RESUMEN
Muchas cosas se conjugaron para que en el año 2020 el PRM y su candidato Luis Abinader ganaran las elecciones presidenciales, la división del PLD fue claramente el punto de inflexión para que esto fuera posible, conjuntamente con el degaste propio de 16 años consecutivos en el poder, más la suma de muchos actores que contribuyeron grandemente a esa victoria arrolladora, tal es el caso de la primera dama Doña Raquel Arbaje.
Detrás de un gran hombre se encuentra una gran mujer y viceversa, para que una persona tome buenas decisiones necesita tener ese equilibrio propio que solamente lo da la complicidad de una extraordinaria compañera de vida, más aún, si las tomas de decisiones son carácter transcendental por la alta investidura que ostenta, en este caso el Presidente Luis Abinader.
Las elecciones del año 2020 transcurrieron en plena pandemia del covid-19, en este contexto el presidente Luis Abinader, baso su campaña en el programa Ruta Solidaria, fundamentado en llevar ayudas a las familias más vulnerables de nuestro país, por la emergencia sanitaria reinante ese momento, fue en estas circunstancias de la vida, que Doña Raquel Arbaje jugó un papel protagónico en viabilizar y canalizar estas ayudas para apaliar las grandes necesidades de todo tipo existente para la época.

Una vez ocupando la investidura de Primera Dama de la República Dominicana, solicito al presidente Abinader la disolución del Despacho de la Primera Dama, el decreto 368-20, hizo realidad su decisión de no manejar grandes presupuestos, su idea era hacer algo diferente, ser una persona cercana a la gente, canalizadora de las grandes causas desde el punto vista humanitario, demostrando que para cumplir a cabalidad su rol de primera dama, no necesitaba tener grandes recursos consignados del presupuesto nacional.
La Primera Dama no ha tenido temor de expresar su posición con relación a temas importantes y de actualidad nacional, simplemente dice lo que piensa, no como la esposa del presidente sino como una ciudadana más, pues ella ha demostrado que tiene voz propia, es atípica en cuanto a su forma de manejarse, siempre jovial y humilde, en cada lugar que visita o hace acto de presencia tiene una sonrisa a flor de piel.
Doña Raquel Arbaje ha hecho énfasis sobre todo en la niñez y en los envejecientes, gestionando todo tipo de ayuda que es solicitada en su oficina, dándole esa mano amiga a cualquier persona que esté en estado vulnerabilidad, siempre con ese trato exquisito, cercano y personal, atributos innatos de su personalidad que la adornan, y que han hecho que sea de las personalidades que gravitan en la política, con menos taza de rechazo en el ámbito político nacional.
Todas estas cualidades han hecho suponer un gran futuro político que solo el tiempo y su decisión podrán definir, creo que podría ser una excelente candidata a cualquier cargo de elección popular, o dirigir cualquier institución estatal, pues, condiciones le sobran, mientras tanto, la primera Dama, seguirá poniendo su empeño y dedicación al servicio de los más desposeídos y olvidados de la República Dominicana.
Por Antonio G. Reyes Baldwin
