Reabrir para inspirar presencia, visión y colaboración es lo que marca la nueva era del Club Med.
Estar presente en la ceremonia de reinauguración del resort de Club Med en Punta Cana me permitió ser parte de un momento significativo, tanto para la industria turística nacional como mundial.
Desde que llegué al evento, se respiraba una energía renovada. Club Med no solo celebra una trayectoria de 75 años, sino que apuesta a una transformación que entiende el destino dominicano como alma de la marca.
Con todas las áreas renovadas bajo los más altos estándares y alineados con las aspiraciones de sus visitantes para contar con el confort, seguridad y libertad deseadas, Club Med también marca un giro hacia la sostenibilidad por la eco-construcción, eficiencia energética y colaboración con productores dominicanos locales.
Sus principales ejecutivos detacaron como República Dominicana no es solo un destino en su portafolio, sino parte de su identidad siendo el de mayor reconocimiento y ocupación en la región.
Esta definición resonó en mí, pues conecta directamente con la visión de expansión que llevamos adelante en nuestro sector, desde la comunicación y promoción turística de la Marca País.
La reinauguración también presentó una gran oportunidad impulsar el posicionamiento de Punta Cana como un destino premium renovado y atraer nuevos mercados de turistas.
Al coincidir con las principales autoridades y personalidades de la provincia La Altagracia pude constatar cómo convergen vectores que considero críticos en nuestra estrategia de hospitalidad como son la sinergia y sostenibilidad junto a inversiones de esta escala que refuerzan el destino desde una visión humana, eficiente y colaborativa.
Creo firmemente que nos mantendremos como referente del futuro en el turismo y la hospitalidad en el Caribe y Latinoamérica con proyectos como este en el gran Punta Cana, que integran comunidad, cultura, diseño y excelencia para ofrecer experiencias memorables y con impacto real.
Por Vilma Yolanda Batista
