RESUMEN
Cada año, octubre se tiñe de rosa, las entidades de Salud, las Sociedades Especializadas, instituciones financieras dedican todos los esfuerzos posibles para crear conciencia de la importancia de la detección temprana del cáncer mamario; son miles las pacientes que por medio a los «operativos» de chequeo encuentran el «diagnóstico positivo» para este cáncer.
El diagnóstico de cáncer representa un duro golpe a un núcleo familiar a nivel emocional como económico; a pesar de los avances que se han obtenido en cuanto al diagnóstico como a la terapéutica, la inversión estatal cada año va en incremento, pero a pesar de esos dos factores (aumento de la inversión y mejoría en los procesos de diagnóstico), en nuestro país se reporta que una proporción elevada llega a recibir atención cuando cursan con estadios avanzados.
Los reportes de la entidad Globocan dictaminan que el 26.4 por ciento de los casos de cáncer llegan en estadios tardíos, en medicina y más aún en oncología la detección temprana representa una oportunidad valiosa para disminuir la mortalidad y tratar con la menor cantidad de morbilidades en un paciente que padece está realidad.
Los reportes sitúan una incidencia en la República Dominicana de 59.1 por cien mil y una mortalidad de 26.4 por ciento. Solo en el año 2020, Globocan estimó en unos 1,577 los fallecimientos por cáncer de mama en el país, más aún, las estimaciones establecen que en nuestra región el 32 por ciento de las pacientes con cáncer de mama tienen menos de 50 años.
Independientemente de los avances en los procesos de diagnóstico temprano y la terapéutica dirigida a los subtipos de tumores, aumento de la cobertura, la prevalencia de cáncer en estadios tardíos son responsables de la mortalidad elevada.
En salud, no solo debe evaluarse un factor, tanta importancia tiene la conciencia de la paciente de acudir a un chequeo preventivo como la pericia del profesional de la salud para llegar a un diagnóstico certero.
Recientemente los facultativos de oncología han iniciado programas de entrenamiento al personal de atención primaria, con la finalidad de captar aquellos pacientes que ameritan un estudio más profundo. Hará falta un esfuerzo aunado en todos los actores de este proceso en investigar los factores que llevan a un diagnóstico tardío.
En todos los procesos de tratamiento oncológico, el diagnóstico oportuno ofrece una sobrevida elevada, hacen falta campañas intensivas que procuren llevar al interés en las pacientes con riesgo a padecer está enfermedad. Representa para un especialista en Patología un hecho frustrante tener que afrontar diagnosticar una paciente ya en un estadio termina
Por eso surgen las interrogantes: ¿Hacen falta más lazos rosa?, ¿Estamos como sistema de salud dando la importancia a la captación de los grupos poblacionales de riesgo?, ¿Tiene la población de riesgo a padecer cáncer de mama la conciencia de que un diagnóstico oportuno es una nueva oportunidad de vida?
El impacto en un núcleo familiar con el padecimiento de un cáncer de mama solo esa familia lo entiende, cada vez que una paciente se diagnostica y trata de manera temprana y oportuna es una nueva oportunidad.
POR EL DR. JOSÉ MIGUEL CRUZ-ARIAS.
*El autor es médico patólogo y presidente de la Sociedad Dominicana de Patología.
