RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El abogado Luis Yépez Suncar aseguró este lunes que el método D’Hondt no es la razón por la que algunos candidatos perdieran en las pasadas elecciones.
“Se debe tener presente el Estado moderno, es un Estado de partidos, donde prevalece el principio democrático de la representación proporcional, razones por las cuales para elegirse a un diputado, primero se toma en cuenta la cantidad de sufragios obtenidos por su partido, para luego determinar cuál de los candidatos de esa organización política alcanzó la mayoría de votos, si se trata del voto de sistema preferencial o simplemente escogerlo conforme al orden que ocupa en la boleta, si se trata de una lista cerrada y bloqueada”, explicó.
A través de un video, Yépez Suncar sostuvo que la citada modalidad fue matemáticamente interpretada por el jurista belga Victor d’Hondt en 1878, siendo “la genialidad más precisa” que existe para atribuirle un escaño en candidaturas plurinominales como la de los diputados.
“Con el método D’Hondt se cumple con el artículo 4 de nuestra Constitución en lo que respecta a la representatividad y no viola su artículo 208 en lo que respecta al voto directo, pues ya sea por el voto preferencial o por la modalidades de una lista cerrada y bloqueada, el elector manifiesta de manera directa, su voluntad a favor de candidato o el partido que prefiere”, enfatizó.
Sobre el método D’Hondt
El sistema o método D’Hondt es un método de promedio mayor para asignar escaños en los sistemas de representación proporcional por listas electorales. Los métodos de promedio mayor se caracterizan por dividir mediante sucesivos divisores los totales de los votos obtenidos por los distintos partidos, dando secuencias de cocientes decrecientes para cada partido y asignando los escaños a los promedios más altos.
De acuerdo con la Ley 157-13 en su artículo 4 se utiliza el método proporcional D’Hondt para garantizar la representación de las minorías.
Este modelo electoral se aplica en tres niveles con candidaturas múltiples; diputaciones, regidurías y vocalías, donde se asignan los puestos según los resultados por cantidad de votos de mayor a menor, comparando todas las casillas y se deja afuera la votación más baja por encima de sí mismo, después de aplicado el método. Ocuparán los escaños a lo interno de los partidos, aquellos candidatos o candidatas con más votos.




