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9 de febrero 2026
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OpiniónFrancisco Rafael GuzmánFrancisco Rafael Guzmán

Y ahora sí: ¿Quién y cómo nos salvamos?

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RESUMEN

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He leído algunos escritos de Jean Garry Denis, escritor haitiano que escribe desde Puerto Príncipe y publica en el Listín Diario, lo cual no es raro en esta era que le han bautizado como de la globalización y también era digital, pero era más difícil en otros tiempos, aunque el columnista Jack Anderson escribía en El Caribe (diario dominicano) en su columna: Desde Washington, para ello tendría que valerse del correo aéreo.  En fin, dicho escritor publicó un artículo titulado: Cumbre de Jamaica: Verdades y Fracasos. Entre otras cosas de las que dice en ese artículo, él comienza diciendo que “Durante más” de tres décadas “la vida política haitiana ha estado”  sometida a una suerte de escrutinio “de la comunidad internacional”.

 

Hacia el año de 1973, recuerdo haber leído un estribillo que decía: Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, contigo porque me mata y sin ti porque me muero. Bueno, el autor del artículo de marras se refiere al injerencismo de la comunidad internacional, denunciando que un grupo de países  y organizaciones internacionales para poder “legalizar” su intromisión de los asuntos de la cosa pública haitiana han montado un grupo corporativo denominado Core Group. Señala el autor, después de referirse a la llamada cumbre haitiana, la que fuera los 11,12 y 13 de este mismo mes con los auspicios de CARICOM, la que cual según los auspiciadores buscaba una salida a la cual crisis haitiana después del asesinato del jefe de Estado haitiano Jovenel Moise el 07/07/2021, que el pueblo haitiano es muy suspicaz en torno al rol de la diplomacia y los organismos internacionales en el derrotero del decadencia histórica de la nación haitiana. Dice que la gran mayoría de los haitianos creen que los actores internacionales aspiran a prolongar la crisis. Dice en su escrito que “algunos” se los haitianos hablan de la “responsabilidad de la comunidad internacional” en la materialización o ejecución de un supuesto plan de genocidio.

 

Es posible que haya intenciones, pero toda comunidad internacional no va a estar detrás de todo eso. Acusa al Primer Ministro Dr. Ariel Henry de querer perpetuarse en el poder y que la Cumbre de Jamaica sólo ha servido para poner de “relieve” esa voluntad del Primer Ministro  de permanecer usufrutuando en poder sin límite. Da a entender que no tiene oposición o “contrapoder”. Acusa a Ariel Henry ser o de querer ser Presidente, Primer Ministro y Ministro de Interior y dice que sus acólitos controlan todas las demás instituciones importantes. Da a entender que él fue quien eligió a los miembros de la Corte de Casación y el próximo Consejo Electoral para el próximo certamen para elegir autoridades. La materialización  del fraude como la razón del apoyo de la Comunidad Internacional al Dr. Ariel Henry, según Jean Garry Denis.   Según el autor, lo que el Dr. Henry lo que pretende es el traspaso del poder al clan que él representa, pero manteniendo el status quo, manteniendo el dominio económico de una oligarquía de comerciantes importadores contrabandistas y todo el caos o el desorden en la sociedad haitiana, reforzando la injerencia de lo que él llama comunidad internacional y evitar que los corruptos sean llevados a los tribunales. Puede tener razón en muchas cosas las que escribe.

 

Ahora bien: ¿En quién confía Jean Garry Denis? No lo sabemos, porque cuando habla de comunidad internacional es como si incluyera a cualquier país o conjunto de países y desconfiara de todo el mundo. Sin embargo, por mas queramos, Haití necesita de la intervención para ayuda de un grupo de países, en el que no estén incluidos algunos, pero si otros.  Lo que nadie en su sano juicio puede pretender es que la solución del problema haitiano pasa por la fusión de las dos nacionalidades y de las dos culturas o que para la solución del problema haitiano bastaría  con la solidaridad del pueblo dominicano. Lo que jamás podemos estar de acuerdo es que los burgueses, dominicanos incluyendo las empresas constructoras, quieran humillar con bajos salarios a los trabajadores haitianos, por debajo que el que pagando salarios más bajos que a los dominicanos.

 

Estos capitalistas dominicanos en colusión con la burocracia haitiana, ya que esta vive esquilmando con los impuestos a los infaustos migrantes haitianos que vienen a nuestro país y van a otros países, se valen del paso no regulado de los trabajadores para macerarlos con los humillantes y míseros salarios.  Da a entender el autor que el primer ministro haitiano Ariel Henry le quitó autoridad a la Cumbre Jamaica, lo que no se hubiese atrevido a hacer con Estados Unidos. Una cosa que llama la atención es que el autor no pone en claro la naturaleza del pandillerismo existente Haiti. Es decir, sería bueno poner quien o quienes arman y financian a las pandillas, o bien, si estas se autofinancian ellas mismas con los negocios o con los saqueos o actos vandálicos. Sería bueno saber si las pandillos haitianas tienen un origen en el cacoismo del siglo  diecinueve.

 

Según Roger Gaillard: “Se puede definir a grandes rasgos a los cacos como campesinos más bien sin tierra y organizados en bandas armadas. Constituyen la base de reclutamiento de algunos grandes propietarios que rivalizan con otros y que se autoproclaman jefes de guerra, “generales”. Los cacos del populacho no profesan ninguna ideología (al menos en los comienzos del movimiento). Son mercenarios aunque no sean remunerados cuando se les recluta; cabe destacar el carácter servil y de dependencia que une a estos campesinos depauperados y sus jefes, para quienes trabajan la tierra. Están autorizados y alentados a extorsionar a la población civil que encuentran a su paso” (Gaillard, Roger. El  Cacoismo Burgués Contra Salnave 1867-1870). Santo Domingo, Archivo General de la Nacion, volumen CC, 2013, pago. 41. Parece ser que el cacoismo fue rural en el Haiti de finales del siglo XIX, los cacos eran como los peones de algunos caudillos locales rurales o de los gamonales, a los que se les llamó así en otros países. Esos encabezaban ejércitos de montoneras, lo que viene a ser producto de la descomposición o mal formación del  modo de producción  feudal, algo parecido ocurrió con Las Cruzadas y los salteadores de caminos en Europa al final de la Edad Media. Falta saber si las pandillas de hoy Haiti tienen raigambre en el cacoismo.

 

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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