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13 de enero 2026
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OpiniónEvelin PegueroEvelin Peguero

Vivir en autenticidad

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Desde que somos niñas, nos enseñan —de manera sutil o directa— a agradar a los demás, a comportarnos “como se espera”, a buscar la aprobación externa antes que la propia. Crecemos creyendo que nuestro valor depende de la mirada ajena, de la validación que otros nos otorguen. Sin embargo, esa opinión es volátil y cambiante, a veces irrelevante. Lo que piensan los demás sobre nosotros no define quiénes somos.

La verdadera libertad comienza cuando dejamos de vivir bajo el juicio de otros, cuando entendemos que no necesitamos ser comprendidos o aceptados por todos. Me resuena una frase que lo resume con fuerza: “Si quieres alcanzar la verdadera libertad, debe no importarte la opinión de los demás.” Quien es seguro de sí mismo vive para ser fiel a su esencia, no para encajar en moldes ajenos.

Ser auténtico no es tarea sencilla. Implica mirarnos con honestidad, reconocer nuestras luces y sombras —en buen dominicano, de qué pie cojeamos—. Rara vez reconocemos que estamos hechos de luz y sombras (esas cosas que a veces no nos gustan, pero que forman parte de nuestra esencia), y actuar en coherencia con nuestros valores. A veces, esa decisión provoca distancias: cuando somos realmente nosotros mismos, algunas personas se alejan. Pero, como bien decía Hermann Hesse, “esto crea el espacio necesario para que la gente adecuada llegue.”

Vivir en autenticidad es un acto de valentía. Significa ser dueño de las propias decisiones y aceptar las consecuencias de ellas. Un gentil recordatorio es que la única aprobación que necesitamos es la que proviene de nuestra conciencia tranquila y de la paz interior que da saber que no traicionamos lo que somos. Porque nadie es libre si no es dueño de sí mismo.

Ser auténticos es aceptar que no somos monedas de oro para caerle bien a todos; es poner límites cuando alguien transgrede la armonía y esa paz, además de las faltas de respeto. Ser auténticos es alejarse de aquellas personas, cosas y situaciones que nos alejan de ser fieles a nuestras creencias.
Ser auténticos es respetarse, es elegirse por encima de los juicios de los demás.

Por Evelin Peguero
@evelinpolin

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