RESUMEN
Con frecuencia se escucha, en las conversaciones grupales, que ahora lo primero que se hace cuando se entra a algún lugar es mirar hacia el techo para ver las condiciones de las instalaciones. Es obvio que es un efecto de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set.
Y es lógico que así sea, pues la propia gente se activa para esquivar los lugares que aprecie no están en condiciones para recibir personas. No es para menos, pues no estamos acostumbrados a recibir y asimilar una tragedia de esa magnitud en que escasearon hasta los servicios funerarios por los tantos muertos.
Esa aprehensión colectiva también se ensancha en la misma medida en que no aprecia que las instituciones responsables de verificar esas estructurales han iniciado algún plan para supervisar aquellas que impliquen riesgos para la gente que acude a esos lugares.
Frente a esa real o aparente desidia para supervisar las estructuras habilitadas para recibir personas, es muy bueno que vivamos en alerta, como una actitud precavida.
