RESUMEN
Las mujeres destacadas han existido siempre, pero la tendencia a elaborar listas, premios internacionales y rankings mundiales para reconocer su influencia, se ha popularizado a partir de mediados de los años 70 y 80.
El año 1975 fue declarado como el “Año Internacional de la Mujer” por la Organización de las Naciones Unidas, quien proclamó al mismo tiempo el 8 de marzo como “Día Internacional de la Mujer”. El periodo entre 1976 y 1985 fue designado como el “Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer: Igualdad, Desarrollo y Paz”; a partir de entonces, tenemos un día para reconocer internacionalmente a juezas, viudas, mujeres en diplomacia, niñas y mujeres rurales, entre otras.
Premios como la Medalla al Mérito de la Mujer Dominicana, instituido en 1985, marcaron el inicio de esta tendencia. Sin embargo, los dominicanos parecen desconocer que uno de los hitos proclamados por la ONU en el año 2000, de los más conmemorados y compartidos en todo el mundo, el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, celebrado cada 25 de noviembre, es el legado de la jurista dominicana Cristina Aguiar.
Doña Cristina es, a mi juicio, la mujer dominicana de más alta estatura intelectual en el mundo del Derecho Internacional y las Relaciones Internacionales. Fue representante permanente de la República Dominicana ante la Organización de las Naciones Unidas, en 1997, desde donde impulsó la aprobación de esta resolución de la Asamblea General de la ONU, como expresión sincera de su compromiso personal en la lucha por los derechos de las mujeres dominicanas y del mundo; en honor a las Hermanas Mirabal, y para que aquella tragedia no vuelva a repetirse jamás.
Mujeres como Cristina, quien se destacó como intelectual y maestra de vida, duartiana, Caballero de la Legión de Honor, con importantes relaciones en el mundo diplomático en Estados Unidos y Europa, sobre todo en Francia, donde hizo vida y se integró profesional y culturalmente, han tenido menos suerte en ser reconocidas con la visibilidad formal y sistemática que las mujeres destacadas de hoy.
Ahora se esperan rankings como la afamada lista de las 100 mujeres más influyentes del mundo o las 50 mujeres más influyentes de la República Dominicana, por ejemplo, elaborados por la revista Forbes. En estos rankings figuran mujeres del ámbito empresarial, político, social, y nos llamó la atención una particularidad de la lista de 2024, en la que se consideró incluir a mujeres cuya influencia no proviene de la autoridad tradicional, sino más bien de posiciones estratégicas para impulsar cambios.
Tal es el caso de Taylor Swift, Beyoncé, Shakira, Salma Hayek y Kim Kardashian, reconocidas por su impacto global, su representación cultural y el alto poder de sus seguidores, marcas y alianzas estratégicas en la economía, más allá de la música o la televisión.
En el renglón de liderazgo tradicional 2025-2026 se ponderaron cuatro métricas principales: dinero, medios, impacto y esferas de influencia. Para las líderes políticas, se consideran los productos internos brutos nacionales y las poblaciones. Para las directivas corporativas, se evaluaron los ingresos, las valoraciones y el número de empleados, así como las menciones.
El resultado de todos los análisis de los perfiles propuestos en este periodo son 100 mujeres, cuya suma representa un peso en el tejido económico mundial colectivo ascendente a 37 billones de dólares, 4 mil billones más que la suma del periodo anterior, y un poder de influencia creciente sobre más de mil millones de personas.
Son destacados perfiles como el de Úrsula Von Der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, quien lidera el poder ejecutivo de la Unión Europea y es la primera mujer en ocupar este cargo. Esta mujer es responsable de la legislación que afecta las vidas de más de 450 millones de europeos todos los días.
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, es una mujer extremadamente brillante que estuvo al frente del Fondo Monetario Internacional liderando una de las mayores crisis económicas y financieras del mundo moderno.
Sanae Takaichi elegida en 2025 como primera ministra de la cuarta economía más grande del mundo, Japón, siendo la primera vez en la historia del país que una mujer ocupa este cargo. Y Giorgia Meloni, la primera mujer en ocupar la presidencia en Italia aparecen liderando esta lista.
Entre las latinas que han figurado en el ranking, destaca Claudia Sheinbaum, política y científica que hizo historia al ser elegida como la primera presidenta mujer de México, en junio de 2024. Ella gestiona un país con 1.7 billones de dólares en PIB, lo que pone de manifiesto su gran influencia.
Tarciana Medeiros, primera mujer al mando del Banco de Brasil, una institución financiera con 215 años de antigüedad, y el segundo más grande de América Latina, también ha figurado en estas listas. Asimismo, Paula Santilli, directora ejecutiva de PepsiCo para la región, una mujer mexicana que gestiona más de 11,000 millones de dólares en ingresos netos anuales en negocios de esta empresa para México, Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, en un segmento comercial con 80,000 empleados.
Esta es solo una muestra de que la influencia de las mujeres nunca había sido más profunda ni de mayor alcance, porque su verdadero poder reside en la transformación de las esferas donde trabajan.
En la República Dominicana, las mujeres que han formado parte de esta lista son consideradas puertas abiertas a una nueva era de empoderamiento femenino. Ellas reflejan un liderazgo inspirador que crea las condiciones para que haya más emprendedoras, más jefas de misiones, jefas de gabinetes, directoras de equipos y fundadoras de empresas.
