Cada vez más nuestra economía necesita de factores externos para su desarrollo. Y en un mundo multipolar se hace aún más necesario ampliar el abanico para movernos en los escenarios internacionales como nacionales.
Fortalecer las relaciones con Rusia es una decisión correcta. Pasar de un embajador itinerante, como había sido hasta ahora, a una embajada y un embajador aquí es una diferencia importante.
El último que tuvo esa condición fue el embajador Vladimir Zaemsky, quien con asiento en Venezuela, cubría a la República Dominicana y Haití, y que ha pasado a dirigir la escuela de formación de la cancillería en Rusia. Él estableció vínculos muy cercanos con nuestro país.
Y es bueno ensanchar esos vínculos.
