EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO.- El Senado de la República Dominicana, reconoció este jueves el Hospicio San Vicente de Paúl, Inc. de Santiago, dentro de la celebración, de sus 100 años de fundado, ofreciendo ayuda y cuidado integral a miles de adultos mayores de toda la región.
El acto estuvo encabezado por una comisión de senadores de la Cámara Alta. La iniciativa de este reconocimiento está contemplada en la resolución 1923, una solicitud del senador por Santiago, Eduardo Estrella, quien destacó la labor de la centenaria institución.
Fundada en 1923, es la principal obra de Sociedad San Vicente de Paúl, Inc. Su misión es acoger, con cariño y respeto, a los adultos mayores más vulnerables por su condición económica y social, garantizándoles un hogar donde se les provea de un cuidado integral que les asegure una existencia digna y una mejor calidad de vida.
De acuerdo a una nota de prensa, la Sociedad San Vicente de Paúl, Inc. es una institución sin fines de lucro fundada con la finalidad de proporcionar una atención integral a los adultos mayores a través de programas y servicios que les garanticen una existencia activa y productiva con dignidad y calidad de vida.
La Sociedad San Vicente de Paúl, Inc. se ha mantenido en un constante perfeccionamiento y diversificación para estar acorde con los conceptos y modelos contemporáneos de servicios a los adultos mayores ampliando, de manera responsable y comprometida, su oferta de servicios dirigida a esta población.
La misión del hospicio es servir y proteger a los adultos mayores a través de programas y servicios de atención integral que les garanticen calidad de vida, dignidad y respeto con apoyo de parte de la familia y la comunidad.
En 1923, el farmacéutico Emiliano Bergés rescató de las calles de Santiago a tres ancianas desvalidas y las alojó en el edificio antiguamente ocupado por el Hospital San Rafael, propiedad de la sociedad La Caridad. El Hospicio quedó formalmente instalado y bendecido el 8 de julio de 1923.
En 1926, el Ayuntamiento de Santiago donó un terreno para la construcción de un edificio bajo la dirección del maestro de obras Federico Villamil y concluido por el Ing. Nicolás Cortina. El edificio fue inaugurado y bendecido el 5 de enero de 1930 por monseñor Adolfo Alejandro Nouel, entonces arzobispo de Santo Domingo. Inicialmente, el Hospicio estaba dirigido por las Hermanas Mercedarias de la Caridad.
Con el objetivo de encaminar sus esfuerzos hacia una futura sostenibilidad, la Sociedad San Vicente de Paúl ha impulsado nuevas obras complementarias, como el Centro de Terapia Física y Ocupacional San Vicente de Paúl, el Centro Residencial Edad Dorada, construido por el Ayuntamiento de Santiago y equipado gracias a la Embajada de Japón en la República Dominicana.




